Si alguien pensaba que los recortes a los derechos sociales y cívicos estaban ya agotados, se equivoca: quedaban los Ayuntamientos. La administración más cercana al ciudadano, la más controlable, la más evidente, acaba de sufrir ya la primera intentona del bisturí neoliberal…

Porque, no nos engañemos, el sistema imperante quiere una “democracia” alicorta, alejada de los ciudadanos… Si me apuran, en realidad querrían una “democracia” en la que la gente ni votaran, o, más disimuladamente, una democracia en la que los órganos representativos elegidos fuesen meras comparsas de otros “poderes fácticos” -UE, Troika, banca…- no votados por nadie en elección alguna…

 Por eso los Ayuntamientos estaban condenados a la hoguera. Por muchos errores que hayan tenido, el más grave de todos ha sido estar sencillamente a la intemperie y con pocos recursos, más cerca de la ciudadanía que ninguna otra administración, asumiendo conflictos y problemas incluso aunque no fueran de su competencia… Todo el mundo sabe quién es el alcalde o alcaldesa de su pueblo, muy pocos saben los nombres de los parlamentarios o diputados de su provincia… No podían permitir que una crisis política de la envergadura que padecemos tomara un rumbo de salida hacia la democracia más directa y cercana… potenciando precisamente el municipalismo y la participación comunitaria…

 Claro está que la coartada que permitirá un apoyo de la “opinión pública” estará centrada en la publicidad sobre los recortes a sueldos de los concejales y alcaldes, tan escandalosos en algunos casos, aunque minoritarios en número…. Pero esta propaganda del recorte a los sueldos de los 86.462 ediles es en realidad sólo el 2% de lo que supondrá este recorte (142 millones de los 7.129 en los próximos tres años) …

El recorte más importante, de los 7.100 millones que pretenden ahorrar, vendrá en dos “bloques” relacionados: La llamada “clarificación de competencias” y la “duplicidad de servicios”… Un auténtico cinismo demagógico: Si al Ayuntamiento le “quitan” una competencia -porque piensan que es de otra administración-… ¿Quién se cree que esa otra administración (CCAA o Diputaciones) va a recibir más dinero para gestionar esa presunta competencia que le corresponde y no ejerce?…

 Será Servicios Sociales, ese área infinita donde han llegado tantas problemáticas creadas por el sistema, la que más sufrirá la indolencia de estas medidas. Drásticos recortes en la atención a las drogodependencias, la violencia de género, la inmigración, la exclusión social de barriadas marginales, la conflictividad y el fracaso escolar, la prevención y promoción de hábitos saludables… y tantas otras cuestiones que asumieron los ayuntamientos, casi sin recursos, pero demandadas por la ciudadanía y que las Comunidades Autónomas no van a desarrollar porque sus presupuestos están bajo mínimos….

 Y en este proceso, mire usted por dónde, las administraciones “receptoras” de ese poder secuestrado a los Ayuntamientos serán fundamentalmente las Diputaciones… 7.717 ayuntamientos menores de 20.000 habitantes (el 95% del total) estarán en el punto de mira para serles amputados competencias y recursos y trasladados a las Diputaciones, la gran mayoría de las cuales estarán deseosas de recibirlos para… para privatizarlos y cumplir así los llamados criterios de coste y eficiencia que oportunamente serán dictados. Diputaciones ya denostadas por todos, propuestas mil veces su eliminación en un estado que tiene ya Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, además del Gobierno Central (y en el que manda por cierto organismos europeos que nadie sabe quien ha elegido), administraciones provinciales, residuos de una concepción centralista decimonónica, creadas por desconfianza y para controlar al poder local, que nadie sabe ni cómo funcionan ni quiénes están allí… y que son cementerios de elefantes de cargos de confianza…

 No lo podemos consentir.

 Sebastián Martín Recio

José Coy

Rebelión

Esta X Asamblea Federal no es otra más, es una Asamblea que se celebra en un unos tiempos de crisis y retroceso social que la mayoría de delegados y delegadas elegidos nunca hemos conocido.La ofensiva contra la mayoría social que están practicando los poderes reales, no tiene precedentes en los últimos tiempos. Sin embargo la capacidad de resistencia y de generar conflicto social permanente contra dichos poderes es aún insuficiente. Dicha ofensiva ya se dice que es como el mundo al revés, es decir: es una revolución de los de arriba contra los y las de abajo.

Resistencias haberlas hay las, pero las hay sin rumbo, sin estrategias conjuntas, sin agenda, ni plan global de lucha. De forma aislada, sin confluencias entre las gentes que estamos en los diferentes conflictos y en muchos casos con grandes dosis de sectarismo entre nosotros y nosotras. Con escasos medios y escasas estructuras de base.

Hacen falta más resistencias, más desobediencia civil, más lucha social, para parar las agresiones que vivimos, así como las que vienen. Pero sobre todo hace falta menos resignación y menos posibilismo, no se trata de buscar gestionar las migajas del régimen, ni ser la permanente “muleta” de partidos neoliberales, ni buscar anteriores concertaciones sociales a cambio de paz social, una paz que nunca han practicado los dueños del capital, que no han dejado de comer terreno a los derechos laborales y sociales con reformas tras reformas, hasta convertir el mercado laboral en la ley de la selva con un mercado hiperflexible, enormemente precarizado y donde ya por ley –viejo sueño de los amos- primaran,las relaciones individualizadas y no colectivas.

Tenemos que atrevernos a más, mucho más. Eso significa movernos en el terreno de la rebelión social, de la sublevación de alta intensidad contra los de arriba. Tenemos propuestas y alternativas muy elaboradas, que demuestran que se puede vivir con otro modelo social, económico, y cultural, con políticas al servicio de la personas y del bien común y no solo al servicio de la especulación y la dictadura de los mercados.

Podemos y debemos poner en la agenda socio-política otro camino que nos lleve a un profundo cambio social, es hora de hablar claramente de darle “la vuelta a la tortilla”, pero ello no lo vamos a hacer Izquierda Unida sola, tenemos que entender que sociológicamente hay más izquierda social y política que lo que actualmente representa Izquierda Unida. Ningún colectivo, ni movimiento sindical, social o político, por si solo es capaz actualmente de generar la fuerza suficiente para parar la avaricia y el ataque de los de arriba.

Por tanto, creo que de la X Asamblea tenemos que salir con una decisión colectiva firme y clara, de facilitar la creación de un nuevo sujeto político que sea capaz de ganar mayorías sociales, no podemos conformarnos, ni regodearnos con unas encuestas que nos dan unas pocas décimas de más. Es cierto y evidente -nadie lo niega- que Izquierda Unida es una fuerza ascendente pero la experiencia Gallega, u otras, demuestra que cuando una fuerza socio-política como la nuestra es generosa y abre la mano o genera nuevas convergencias se multiplican las sinergias y los espacios.

Esta X Asamblea tiene que asumir que hay que construir un poder ciudadano desde abajo, capaz de conseguir nuevos tiempos para la mayoría de la población. Se puede construir otro país, lo podemos hacer con el conjunto de movimientos sociales y sindicales que todavía seguimos pensando en que otro mundo es posible. Necesitamos un nuevo sujeto amplio y plural, que sea capaz poner en el corazón y la cabeza de la ciudadanía un imaginario colectivo de esperanza y de cambio, con un programa alternativo de mínimos comunes, que permita arrinconar a quienes su “dogma de fe” es el pensamiento y la doctrina ultraneoliberal.

Esta X Asamblea no puede convertirse en una “jaula de grillos” donde el problema principal sea únicamente el reparto de poder interno, o el mantenimiento del estatus de algunos dirigentes que llevan demasiado tiempo en el mismo lugar. Por el contrario la Asamblea Federal tiene que servir para darle paso a nuevos compañeros y compañeras, que en su práctica diaria demuestran que tienen mucho que aportar y crear.

Hay que innovar, arriesgar, renovar y también refundar. Esto último –la refundación - tema pendiente de hacer y del que tantas veces se ha escrito, pero no realizado más allá de algún acto, que se convirtió con el tiempo en solo una mera puesta en escena formal, que no real.

Nada es fácil –ya lo sabemos- los poderosos lo tienen todo, tienen medios económicos y represivos, además de los medios de comunicación que pretenden convencer de que ser siervos es inevitable, incluso bueno para nosotros y nosotras y la historia demuestra que cuando los siervos quieren dejar de serlo lo pueden conseguir, lo podemos conseguir. Tienen quienes legislan a su favor, son los mismos que cuando terminan su mandato acaban formando parte de los consejos de administración de las grandes corporaciones a las que han beneficiado con sus políticas.

Nuestro país va directo a un modelo estructural con inmensas dosis de precariedad, exclusión social y pobreza extrema. También de miedo, el miedo a perder el trabajo y un mínimo “cierto estatus” y de ahí a la insolidaridad hay solo un paso. La insolidaridad ya se sabe que trae racismo, competencia entre iguales y profundo individualismo. La cultura de sálvese quien pueda es lo peor que nos podría pasar, de hecho ya nos está pasando en muchos sectores sociales y territorios, ello explica una de las dificultades que tenemos quienes estamos en la resistencia a la hora de generar movilizaciones estables continuadas.

Pero hay otras dificultades como son la falta de musculo ciudadano organizado por abajo, con contenidos y ambiciones rupturistas con el régimen. Este es uno de los retos que tenemos que afrontar quienes estamos en la lucha diaria contra las consecuencias de esta crisis-estafa.

Crear movimientos sociales unitarios de base que fuercen nuevos escenarios no es tarea fácil, pero ya tenemos ricas experiencias que demuestran que es posible. Unas experiencias en las que muchas personas que estamos en I.U. formamos parte.

Así ha sido en el movimiento 15M, en las luchas contra los desahucios, en las luchas jornaleras, estudiantiles o mineras, en las mareas, en la participación en los piquetes de las últimas huelgas generales y en buena parte de los conflictos locales o sectoriales que se han dado en los últimos tiempos como consecuencia de los ataques que sufrimos la ciudadanía.

Efectivamente una parte muy importante de la militancia de Izquierda Unida forma parte de la resistencia y lo hace respetando escrupulosamente la autonomía de los movimientos sociales.

No somos un ente externo a las luchas sociales y conflictos en defensa de los derechos sociales y humanos y lo hacemos como activistas pero también como afectados y afectadas por que formamos parte de esa mayoría de la población que sufre los recortes y las situaciones de desigualdades e injusticias que nos está “jodiendo “la vida y la supervivencia.

En todo caso no es momento de recrearnos en las cosas que hacemos bien, no está “el horno” para tales cosas, es un buen momento para ver como lo podemos hacer mejor, como podemos facilitar más y más la movilización social, laboral y ciudadana.

Esta crisis –ya es de sobra sabido- no es otra más como las que hemos conocido en otros ciclos, es la crisis del hasta ahora llamado primer mundo, una crisis sistémica que nos va a hacer retroceder décadas atrás, si no lo impedimos.

Para impedirlo necesitamos poner mucha imaginación para llegar a los corazones de la gente, generando una nueva fuerza colectiva convergente. La experiencia de Siryza en Grecia o los procesos latinoamericanos, nos indican que sí se puede construir nuevos escenarios si hay voluntad y ambición de conquistar mayorías.

Pero para ello no solo basta con hacer una buena labor en las instituciones, hay que reforzar el trabajo activista a pie de calle. Hay que reforzar el compromiso militante en los movimientos sociales y sindicales, elemento básico para favorecer un nuevo poder ciudadano, que genere mareas de rebeldía que traigan consigo una nueva hegemonía. Un nuevo país soberano, no sometido a los dictados de los mercados y especuladores.

Podemos hacerlo, debemos hacerlo.

Sí se puede.

José Coy. Activista social, murciano y delegado en la Asamblea Federal de IU

El martes un grupo de trabajadores del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) entró de forma organizada en dos grandes superficies y se llevó sin pagar un importante número de productos de primera necesidad, con objeto de repartirlos entre los más necesitados. Como consecuencia, el ministerio del Interior ha ordenado ya la detención de los responsables. Varios días después podemos confirmar, a mi juicio, que la acción del SAT ha sido un completo éxito.

 

Comencemos por el contexto social. Según UNICEF en España un 17’1% de los niños están bajo el umbral de la pobreza, mientras que Acción contra el Hambre denuncia que un 25% están desnutridos. Al mismo tiempo 2 millones de españoles se beneficiarán de las ayudas que la Comisión Europea ha enviado este año –con un total de 67 millones de kilos de comida- para combatir el hambre en nuestro país. A nadie se le escapa que las organizaciones solidarias han visto dispararse sus necesidades para poder atender con eficacia a una población crecientemente empobrecida.

 

A pesar de lo apuntado arriba es obvio también que en nuestro país no falta comida, ni tierras fértiles ni medios técnicos con los que paliar el hambre. Lo que sí falta es voluntad política que se atreva a enfrentar las desigualdades de riqueza y renta. Y lo que sobre todo falta es que se cumpla la constitución española y su artículo 128.1, el cual declara que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Y la acción del SAT ha logrado precisamente poner esto de relieve, marcarlo en la agenda, y lo ha hecho siguiendo la máxima libertaria de Emna Goldman, que instigaba a los trabajadores con la siguiente proclama: “pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan“.

 

Pero la acción del SAT ha ido más allá de lo concreto, es decir, del reparto de comida, y ha penetrado con fuerza en el mundo ideológico. Decía Guy Debord que vivimos en la sociedad del espectáculo y nos recordaba, citando a Feuerbach, que en nuestro tiempo “se prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser”. No hay duda sobre ello: en la sociedad del espectáculo la imagen importa más que la sustancia y los símbolos se convierten en el arma más valiosa para las causas políticas y las causas empresariales.  Y la acción del SAT no es una medida contra la crisis –porque su generalización no resuelve los problemas de raíz- sino una acción simbólica con un claro contenido político. Es sustancialmente distinto.

 

Efectivamente nadie, y los compañeros del SAT menos, tenían como intención que aquella acción del martes se convirtiera en un elemento clave del programa electoral. Lo del SAT ha sido una brillante táctica comunicativa para poner sobre la agenda política un grave problema social. Hablamos de un pensado golpe contra la ideología dominante, es decir, contra la concepción del mundo que tiene la gente acerca de cómo debe organizarse una sociedad. Esta acción ha servido para remover los cimientos ideológicos de la mayoría de la gente. Por supuesto que no ha convencido a muchos, quizá la mayoría, pero ha golpeado por primera vez y con contundencia su sistema de ideas y el cual estaba hasta ahora muy asentado y consolidado. Ha mermado sus defensas.

 

No olvidemos que vivimos una crisis ideológica que se manifiesta en el cambio de cómo la gente concibe e interpreta su realidad más cercana. La concepción del mundo que había sido dominante hasta ahora se resquebraja y todo está en duda. Se cuestiona que los políticos y economistas sepan qué hacer, que las instituciones políticas sean útiles para resolver los problemas, que las entidades financieras sean fundamentales, que haya democracia, que las empresas privadas sean superiores a las públicas, que la policía defienda al pueblo, y también –y es lo que aquí nos ocupa- que la propiedad privada sea sagrada y esté por encima de otros derechos como el de la vivienda o la alimentación.

 

Algunos denunciarán que la acción del SAT es ilegal. Efectivamente, lo es. Pero la cuestión no reside en saber en qué lado de la frontera jurídica cae, sino en si es una acción legítima y digna o si por el contrario no lo es. Y cuando sabemos que las necesidades humanas básicas pueden satisfacerse técnicamente pero el único obstáculo para conseguirlo es el propio marco institucional, diseñado en beneficio y garantía de la gran empresa y las grandes fortunas, es cuando acciones como las del SAT recobran toda su naturaleza revolucionaria y de justicia social. En ese punto la ilegalidad es legítima y contribuye a preparar el terreno para un cambio institucional que primero y ante todo ha de construirse en el plano ideológico.


Alberto Garzón Espinosa
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…Y para terminar, ¿no será acaso que se está intentando destruir Siria porque este país está considerado como el centro del Islam moderado? Para justificar su propia política de dominación, Occidente prefiere la existencia del Islam extremista que el propio Occidente propicia, alimenta y engorda. Al oponer al mundo occidental (supuestamente cristiano) un mundo de barbudos fanáticos, Occidente puede justificar su propia guerra por el control del petróleo…

Junio del 2012. Informe elevado al Vaticano por el enviado especial del Papa Monseñor PhilippeTournyol du Clos, Archimandrita Griego-Católico para Oriente Medio.

 

 

En 1962 el Estado Mayor conjunto y el Pentágono desarrollaron un plan de acción contra Cuba, lo denominaron: «Justificación de la intervención militar estadounidense en Cuba» u operación Northwoods.[1] Consistía básicamente en asesinar a ciudadanos de EEUU preferentemente cubanos y provocar con ello una «valiosa oleada de indignación en la prensa estadounidense» que justificara la declaración de guerra contra Cuba. Su aplicación fue rechazada por el entonces presidente Kennedy; aunque esa misma premisa ha sido utilizada desde el atentado a las torres gemelas para justificar las guerras de Afganistán e Irak.

Dentro de las terribles matanzas que se están produciendo en Siria, la penúltima de ellas, el exterminio de la población en Houla es especialmente escalofriante. Más de un centenar de personas asesinadas muchas de ellasniños y mujeres degollados; decenas de hombres asesinados sumariamente. La matanza se hizo coincidir con la llegada a Damasco del enviado de las NNUU Kofi-Anan. Curiosamente los grandes titulares contra el gobierno sirio se producen cuando hay un hecho político relevante: pasó con los observadores de la Liga Árabe,cuando iban a hacer público su informe denunciando,entre otras cosas,la acción militar de la “oposición” fueron acallados por la presidencia de la comisión en manos de Arabia Saudita. Sucedió con la estancia de los observadores de las NNUU; la sucesión de atentados con coche bomba, los propios ataques a los convoyes de los observadores, tuvieron como finalidad conseguir que estos se llevaran una imagen distorsionada del país.Cada matanza que sucedía era achacada al gobierno sirio, el menos interesado políticamente puesto que sólo beneficiaban a la oposición.

Los “medios” occidentales al unísono siempre señalan un único culpable:el presidente Al-Assad.En la matanza de Houla la oposición ha presentado hasta tres versiones diferentes a saber: primero se afirmó que la población había sido masacrada por efectos de bombardeos aéreos, las cadenas de TV (entre ellos los canales españoles y catalanes) emitieron imágenes descontextualizadas de aviones bombardeando. Cuando los inspectores de la ONU en misión de observación alcanzaron la aldea, pudieron comprobar que la mortandad se había producido de otra forma. La población en realidad fue expulsada de varias aldeas cuando el ejército perdió el control sobre las mismas tras un duro ataque y fue concentrada por el Ejército Sirio Libre en el lugar de la matanza. Rápidamente los medios cambiaron el guión, ahora fue el ejército sirio. Cuando demostraron los observadores que no se podía atribuir a éste la masacre, los medios cambiaron por tercera vez y afirmaron que habían sido las milicias “pro-gubernamentales”. Días más tarde el diario alemán FrankfurterAllgemeineZaitung, nada afín por cierto al gobierno sirio, en su edición del 8 de junio del 2012 señalaba inequívocamente al Ejército Siro libre y a fuerzas de la propia OTAN de haber perpetrado la matanza; en paralelo, las investigaciones del afamado periodista ruso MaratMusin,recogían testimonios directos de los supervivientes que señalaban a la oposición armada como la gran responsable. Lasdeclaraciones son escalofriantes. La primera familia masacrada, casi treinta personas, eranculpables de que uno de sus miembros eraun parlamentario recién escogido. Otra familia fue acribillada porque un menor lucía un brazalete con los colores de la bandera Siria….

Nuevas voces se alzan contra la distorsión de la realidad: en el mes de mayo el enviado especial del Vaticano para Oriente Medio visitaba durante semanas las regiones azotadas por la guerra.El conjunto de entrevistas a supervivientes, ciudadanos de una u otra religión y elevado al Vaticano denuncia la Impostura mediática que se está produciendo y el apoyo de la población, que quiere y espera reformas, pero que no desea la caída de Al-Assad. El documento es de tal claridad que no ha sido recogido por ningún medio de comunicación occidental.[2]

Para añadir más argumentos a este hecho cabe recordar las declaraciones del portavoz del Secretario General de la ONU para Siria, el señor Martin Nesirky quién declaraba que según los informes publicados por los observadores de la Organización de las Naciones Unidas, la oposición armada siria dispara contra civiles inocentes atendidos en hospitales y casas de salud;en ocasiones no duda en abrir fuego desde los propios hospitales contra los civiles para provocar la intervención militar.

La diplomacia occidental aprovechó las oleadas de indignación orquestadas y antes de poner en marcha ninguna investigación, los gobiernos europeos llamaron a consultas a sus embajadores y liberaron más dotaciones económicas a los resistentes. Los gobiernos occidentales están aumentando el ritmo de la contratación de mercenarios en diversos países e incluso la de suicidas que por importantes sumas de dinero para sus familias, se inmolan asesinando al mayor número de civiles posibles(fuentes de la inteligencia israelí calculan que el costo de un suicida es de unos 50000$) La matanza de Houla arrastra pues el tufo inconfundible de la operación Northwoods.

La implicación directa de la OTAN en la guerra civil Siria es evidente.Ya han muerto los primeros mercenarios españoles que luchan con las brigadas yihadistasopuestas al gobierno. Para antiguos legionarios y ex miembros del ejército español, sueldos de 6000 a 8000 € al mes son una buena tentación. Así la financiación de grupos de asesinos a sueldo desde el principio se ha incrementado, la venta de armamento cada vez más sofisticado también.Francia ha reconocido oficialmente que vende material militar a la oposición.La utilización de satélites, aviones no tripulados e incluso cazas de la OTAN violando el espacio aéreo del país son una constante desde el comienzo del conflicto hace 14 meses. La OTAN sigue contemplando una intervención militar.La arrogancia imperial de la política de la señora Clynton está tensando las relaciones con Rusia y China de forma extraordinaria. La detención en el Mar del Norte, en la primera semana de julio, de un barco ruso cargada de suministros para la base naval de Latakia en la costa siria, es un hecho que recuerda la crisis de los misiles cubana. Tanto China como especialmente Rusia están desarrollando un intensísimo esfuerzo diplomático que evite la agudización del conflicto tal y como parece desear el Imperio y la OTAN.

Frente a la arrogancia occidental, la respuesta del ejército sirio abatiendo un caza turco que había violado su espacio aéreo, ha provocado un auténtico desconcierto en el Cuartel General de la Alianza  Atlántica. El gobierno de  Al-Assad ha demostrado su determinación para defender su país de la agresión exterior. La declaración posterior del presidente de que su país estaba en guerra va en la misma dirección. Porque es de eso de lo que estamos hablando, Siria está sufriendo una invasión exterior.

El apoyo de Rusia como decimos es firme, lo demuestra el lanzamiento de dos mísiles balísticos de última generación (diez cabezas nucleares por misil, con un alcance de 12000 Km y con un error de impacto de menos de 60 cm) que sobrevolaron Israel, Jordania, el Líbano y Turquía; un claro aviso de las consecuencias que tendría una intervención occidental directa y demuestran la dimensión internacional de un conflicto, que es el prolegómeno necesario al ataque Israelí-estadounidense a Irán. La guerra abierta contra Siria, de producirse, evolucionaría rápidamente a otra más generalizada que abarcaría desde el Mediterráneo Oriental hasta Asia Central.

No debemos ignorar las implicaciones geo-estratégicas que se ocultan tras el hostigamiento al único país laico de Oriente Medio. El descubrimiento de importantes campos de petróleo en el este del país, de grandes bolsas de gas en la costa mediterránea y el deseo de Occidente de dar salida al petróleo de Arabia Saudita por territorio sirio es una de los argumentos base del conflicto. En la partida se juega no sólo la estabilidad del país y el fin de las masacres sino también la reconfiguración de un espacio estratégico vital para las potencias emergentes y para un Imperio que declina.

El gobierno de Al-Assad ha sido el único que ha hecho propuestas políticas reales: la convocatoria de elecciones municipales,el Referéndum constitucional, laselecciones  legislativas y finalmente la inclusión de representantes de la oposición en el gobierno buscan una salida política; igualmente el pasado 27 de marzo el gobierno Sirio aceptó los 6 puntos del plan de paz de Kofi Annan y elecciones parlamentarias a finales del 2013 sin la participación del presidente Al-Assad. La oposición no desea ninguna salida política, sigue  reivindicando la destitución del gobierno. La propuesta de Kofi Anan encuentra enormes dificultades. El 16 de junio, los enviados de la ONU abandonaron el trabajo de campo después de sufrir varios atentados que acabaron con la vida de militares que les servían de protección. Los atentados fueron reivindicados por Al-Qaeda, una de las 100 organizaciones militares de mercenarios que luchan contra el gobierno sirio. Cada propuesta política por parte de Rusia y el gobierno sirio es respondida por la oposición con una nueva masacre.

Una nueva mesa de “diálogo” se ha abierto, el Grupo de Acción para Siria lo forman Rusia, China, EEUU, Turquía, la UE, la Liga Árabe, el Reino Unido. Como en los procesos neocoloniales de principio de siglo XIX, no es necesario pedir opinión a los sirios. El grupo ha acordado promover la existencia de un gobierno de transición con representantes del gobierno actual y de la oposición no militar. De todas formas la reunión evidencia un doble fracaso estratégico para Occidente; no se contempla la destitución del presidente Assad ni la supeditación del país a los intereses occidentales, y se mantiene la unidad política Siria frente al proyecto de iraquización que promueve el Departamento de Estado.

El pasado 27 de junio, la “resistencia democrática” perpetraba una nueva acción terrorista en Damasco, periodistas sirios y agentes del orden eran asesinados en los locales de la Al-Ikhbariya TV, un ataque auspiciado por la decisión de la UE de imponer sanciones contra el Organismo de la Radio y la Televisión siria. EEUU señaló también los objetivos al incluir en sus listas negras a las TV y los medios tanto escritos como audiovisuales que dieran algún tipo de información diferenciada. Con su habitual cinismo ni Reporteros sin Frontera (RSF) que sigue calificando al Ejército sirio Libre como autor de una «sublevación prodemocrática». Ni France 24, auténtico ariete a favor de la intervención francesa,ni el País, ni el Mundo, ni Público, ni otros medios de “izquierdas” repiten otra cosa que no sea la versión oficial de la OTAN. La manipulación mediática que estamos viviendo es tal que el ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov, ha incluido de forma prioritaria en el protocolo de propuestas el fin del acoso mediático a Siria. Facebook se ha convertido en un medio importante para marcar los objetivos a asesinar por parte de la “oposición democrática”. A través de este medio se envían direcciones, fotos de los objetivos y las familias que han de ser eliminadas por su apoyo al gobierno. En la matanza de Houla las primeras decenas de muertos habían sido denunciadosen facebook como familiares del Secretario del Parlamento sirio. Hillary Clinton ha manifestado su apoyo al papel de Facebook en los cambios de régimen de la llamada «primavera árabe».Las redes sociales son utilizadas como elementos clave de la  propaganda del imperialismo, es algo sobre lo que habría de reflexionar la izquierda que en ocasiones de forma bastante simplista habla de la libertad de las redes sociales e internet.El Ejército Sirio libre y los medios occidentales justifican y amparan la campaña bajo el argumento de ser “favorables al régimen”, se abre así la espita para asesinar a cualquier persona que defienda al gobierno nacional. El fundador de la red social, Mark Zuckerberg participó en el 2011 en el grupoBilderberg un club exclusivo de la OTAN, supervisando también la campaña a favor del presidente de  Israel en los últimos meses.

La pregunta que cabe hacerse es si tiene derecho a defenderse un país y un gobierno si es atacado por fuerzas extranjeras. La declaración pública del presidente Al-Assad de que el país está en guerra, no es sino el reconocimiento de una realidad. La victoria militar contra el gobierno sirio, al menos de momento, se antoja imposible. A pesar de la capacidad armamentística de la  oposición no han sido capaces de ocupar y controlar un terreno de forma estable. El gobierno cuenta con una enorme base social que lo sostiene y ha conseguido nuclear la oposición interna entorno al presidente.La oposición militar sólo ofrece como solución, la formación de un estado islámico y el “exterminio” de los herejes. La práctica de la degollación de la población civil es para los fanáticos yihadistasuna forma de ofrenda a Alà.

El final de la pasada cumbre del G-20 no representó ningún avance en el cuadro sirio, el presidente Barack Obama, presionado por las urgencias electorales, las presidenciales son en Noviembre, no está dispuesto a dar marcha atrás[3] aunque bajo la mesa busque algún tipo de salida. El órdago se hace cada vez más grande. En este momento sólo separa la orden de intervención directa en Siria e Irán el cálculo de rentabilidad electoral, si Obama cree que la reelección está comprometida permitirá el ataque Israelí a Siria e Irán.

 

El Laberinto de la Izquierda.

 

¿Qué diría la izquierda, si organizaciones de mercenarios actuaran como fuerzas de invasión con apoyo de organizaciones criminales como la OTAN, atacando a un país y un régimen legitimado internacionalmente, que promueve cambios sociales y políticos, el único país laico de Oriente Medio, donde los derechos de la mujer y el hombre son similares, donde conviven multitud de religiones sin aparentes conflictos, capaz de acoger a casi 3 millones de refugiados entre Palestinos, Libaneses y Iraquíes provocados por las sucesivas guerras en la zona?

Seguramente la izquierda evocaría a la Republica española del 36, cuando la sublevación de sectores sociales de extrema derecha, con apoyo del ejército y la inestimable ayuda de Hitler y Mussolini ensangrentó durante 3 años a nuestro país. ¿Quién negaría el derecho a la autodefensa a la República Española, aunque cometiera errores en plena guerra civil? Igual que 1936 la gran prensa Inglesa, americana e incluso francesa, acusaba a los republicanos de cometer multitud de tropelías hoy acusa al gobierno sirio, a diferencia de entonces, la izquierda permanece muda y sorda, o bien toma partido por la oposición Otanista en un claro ejemplo de aceptación de lo “políticamente correcto”. En 1936 las bombas incendiarias machacaban Madrid o Guernika, hoy las bombas puestas en los lugares de  mayor tránsito de personas en los parques, en hospitales, escuelas  o camino de la Universidad en Damasco o Aleppo, no conmueven para nada a esa izquierda que como mucho, dice cerrar los ojos a una realidad que no quiere abordar, que apoya el cartel de la manifestación pero no el comunicado, mientras la otra, la instalada en el gobierno Autonómico, apuesta por la intervención en pasillos “humanitarios”.Se echan en falta también los defensores de esa “primavera Siria” que parece que sólo existe en supropia fantasía. ¿Alguien puede creer en una “primavera libre” financiada, dirigida y orquestada por la OTAN, por los gobiernos fascistas y teocráticos de Arabia Saudita o Qatar donde aún se castiga con la hoguera a las brujas y con la lapidación a las adúlteras? Porque estos son los adalides de esta “revolución” al igual que lo fueron de la Revolución libia. De esa misma izquierda aún estamos esperando que condenen los mortales bombardeos sobre los Guernikas Libios.

 

Eduardo Luque Guerrero



 

[1]Este plan de alto secreto fue desclasificado en el 2001 y se puede consulta fácilmente en: gwu.edu/~nsarchiv/news/20010430/doc1.pdf

 

[2] El autor del informe es Monseñor Tournyol du clos, Archimandrita perteneciente al Patriarcado de Antioquía y de todo el Oriente, de Jerusalén y de Alejandría El documento fue traducido por la red voltarie y reconocido como tal por la agencia Fides (vocera del Vaticano) el 04/06/2012.

 

[3]«Obama: Rusia y China no apoyan derrocamiento de Al-Asad », Red Voltaire , 20 de junio de 2012, www.voltairenet.org/a174702

 “… la guerra mediática es tan importante como la guerra en el campo de batalla, porque el verdadero enemigo es la opinión pública nacional de cualquier país, y su engaño y confusión se convierten en algo esencial para librar una guerra colonial no popular”
John Pilger, en el diario The Guardian, sobre la crisis siria.
 
La “primavera siria” ha sido como el mito de la caverna: una sombra proyectada en la pared de una cueva. Estas sombras, que al final han sido tomadas como la única realidad, se desvanecen con el paso de los días. Confluyen en el país del Orontes todas las miradas y todas las tensiones. La derrota militar de las fuerzas mercenarias del Ejército Sirio Libre (ELS) así como el reforzamiento político del presidente dejan paso a la búsqueda de una nueva legitimidad internacional impulsada por la ONU.
El presidente sirio ha cometido importantes errores políticos en el pasado y en la dirección de este conflicto. También está avanzando reformas muy importantes en el país. Ni un caso ni el otro justifican la intervención militar en su territorio. Sus aliados (Rusia, China, los países del ALBA y algunas potencias emergentes) han demostrado su peso en la política internacional; el juego estratégico en este país del Medio Oriente puede convertirse en una hoguera que acabe abrasando toda la zona y quemando Occidente.
En ese sentido el conflicto sirio se puede resumir en la frase del investigador canadiense Michel Chossudovsky “el camino a Teherán comienza por Damasco“. El veto de China y Rusia a otra  “intervención humanitaria” en el Consejo de Seguridad de la ONU el 4 de febrero del 2012, el posterior posicionamiento de Rusia y la advertencia de que una intervención de la OTAN en Siria sería considerada un  “casus belli” por parte del gobierno de Moscú provocaron un replanteamiento inmediato de las opciones militares dando paso a un guerra de baja intensidad. El presidente Putín tuvo que pagar el peaje: la campaña mediática orquestada en Occidente cuestionando la validez de las elecciones rusas no ha tenido parangón.
Este conflicto es otro ejemplo, uno más, de cómo la propaganda (a través de un enorme entramado de medias verdades, noticias falsas, exageradas o infundadas) crea  una realidad ficticia. Con ello no se niega que exista conflicto  político y militar, no se puede negar que  hay dolor y sufrimiento, sino que es una realidad generada fuera del país, diseñada y planificada en las mesas de los Estados Mayores de las otrora potencias coloniales. Es una guerra impuesta al pueblo sirio.
La intervención militar.
En la medida que la guerra se decanta hacia el bando sirio y las tropas mercenarias son derrotadas, surgen más y más elementos  que ponen de manifiesto la existencia de un complot extranjero. Según publicó el diario israelita Haaretz, 18 militares franceses y 49 turcos, respaldados por el Mossad, fueron detenidos en Homs a finales de marzo  cuando llevaban armas a los rebeldes islámicos. Días más tarde caía una pieza de caza mayor: el jefe del operativo francés en territorio sirio, un coronel. Los mercenarios libios, sudaneses o yemeníes hechos prisioneros se cuentan por centenares, noticias aún por confirmar sitúan la cifra en torno a 1800. La presencia de ciudadanos sirios en las filas del Ejército Sirio Libre (la oposición) es muy escasa. Por lo tanto, es preciso recrear una épica revolucionaria: desertores del ejército que prácticamente con las manos desnudas defienden a su pueblo frente a la represión inmisericorde del gobierno.
El 19 de febrero saltó a la prensa un hecho que arroja luz sobre la génesis del conflicto: se hizo público el enfrentamiento entre el embajador francés en Damasco y el jefe de la política exterior francesa, Alain Juppe. En diciembre del 2011 el gobierno francés había enviado dos investigadores a la ciudad de Deraa, foco inicial del conflicto.  El informe elaborado no gustó nada en el ministerio: las manifestaciones antigubernamentales causantes de varios muertos habían sido reconducidas por el gobierno. La destitución del gobernador de la provincia, primo del presidente, la detención del jefe de la policía de la ciudad, las excusas presentadas a los familiares por diferentes personalidades gubernamentales habían calmado la situación. El informe del embajador francés al ministro de asuntos exteriores galo fue claro y conciso: no había habido ninguna forma de represión masiva contra la población civil. El ministro de asuntos exteriores francés ordenó sin embargo la modificación del  informe, dándole el sentido  que él y el pequeño Napoleón del Eliseo habían decidido. Desde entonces las tensiones entre la embajada francesa y su Ministerio han sido permanentes. El siguiente paso fue transferir la información falsificada a los medios de comunicación para que se presentara al gobierno sirio como asesino de su propio pueblo. La mayor parte de los medios franceses acogieron la noticia con alborozo, apostando desde el principio por una campaña militar al estilo libio. Con anterioridad a estos sucesos, y en fases sucesivas, se propició la penetración de miembros del ejército francés, turco e israelí en territorio sirio para apoyar la revuelta y presentarla como una parte más de las “primaveras árabes”. El pasado 27 de febrero, Wikileaks hacía públicos más de cinco millones de correos electrónicos ’hackeados’ de la base de datos de la empresa Stratfor, conocida con el sobrenombre de la “CIA en la sombra”. La correspondencia, que abarca desde julio del 2004 a diciembre del 2011, mucho antes de iniciarse la revuelta en Deraa, demuestra la penetración de los servicios de inteligencia de la OTAN en el país. El 5 de marzo, el  viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Hossein Amir-Abdollahiyan, declaraba  que el país persa dispone de evidencias documentales de que EE UU e Israel están vinculados con el suministro ilegal de decenas de miles de armas a los insurgentes sirios, entre ellas armamento muy sofisticado: equipos de visión nocturna, centrales de comunicación de última generación, robots para el combate urbano, los carísimos y secretos misiles anti-tanque Milan (12000 € el proyectil y 120000 el portador) que hicieron su aparición en los combates urbanos en Homs… Esta denuncia concuerda con lo publicado por los medios estadounidenses y la revista Foreign Policy, que afirma que Washington pronto podría ayudar al autodenominado Consejo Nacional Sirio. Algunas “perlas” de estos documentos señalaban una queja reconocida por el Pentágono: la escasez de efectivos del Ejército Sirio libre, “no hay mucho del Ejército Sirio Libre que entrenar en estos momentos” afirmaban.  Se nos ha vendido que el Ejército Sirio Libre nace de la suma de desertores del ejército regular y ciudadanos que de pronto aparecen en posesión de misiles de alta tecnología de origen francés. Nada más falso. Los cables demuestran que los supuestos 30000 desertores,  que constituirían las fuerzas militares de la oposición, sólo existían en la imaginación de algunos medios. La falta de combatientes autóctonos hizo imprescindible la importación de centenares o miles de mercenarios libios, sudaneses o de cualquier pelaje. La Internacional del Terror se ponía en marcha. De nuevo la realidad fría de los datos acaba por derrumbar la fantasía mística de una revolución hecha por un pueblo soberano contra un tirano implacable.
El apoyo militar y logístico ha ido en paralelo al apoyo mediático. Ha sido una constante desde el inicio del conflicto, muchas de las acciones políticas y las protestas civiles han estado unidas siempre a la acción de grupos para-militares de mercenarios fuertemente armados que no han dudado en disparar contra la población civil y el ejército para provocar una reacción del mismo. En un intento de dar coherencia al discurso se afirma que la “primavera siria” comienza con los incidentes de Deraa.  Nada más falso. Anteriormente a estos sucesos, se había convocado una manifestación en Damasco contra el gobierno;  la acción jaleada por Al Jazeera, no reunió ni a un centenar de personas tal y como reconoció posteriormente la emisora qatarí pero los medios escritos, entre ellos los españoles El Mundo y La Vanguardia , fabularon sobre manifestaciones de centenares de miles de personas. Inmediatamente aparecieron los primeros videos montados en Internet donde se ven masas ingentes (se ha comprobado que las imágenes fueron recogidas de las revueltas yemení y egipcia y montadas posteriormente) mientras las voces en off  narraban que eran protestas populares contra el gobierno. Afortunadamente otros medios, como The Guardian, dejaban caer esos días “perlas” como el artículo de Jonh Pilger donde afirma sin tapujos:
“la guerra mediática es tan importante como la guerra en el campo de batalla, porque el verdadero enemigo es la opinión pública nacional de cualquier país, y su engaño y confusión se convierten en algo esencial para librar una guerra colonial no popular”…..“el ataque contra Siria e Irán requiere de los gobiernos occidentales, inyecciones negativas permanente para influir sobre los lectores y los espectadores y ésta es la esencia de la propaganda occidental, de la que rara vez se habla”. Sin duda todo un decálogo de intenciones. Al poder contar con la colaboración acrítica  de casi toda la prensa occidental, se puede iniciar la desestabilización del país con total impunidad.
Tras los conflictos en Deraa, una serie de manifestaciones se extienden en Latakia, en la costa mediterránea; la policía interviene desarmada y es recibida con fuego de armas automáticas. Mueren 12 policías y una decena de manifestantes. Los medios se hacen eco y pronto fabulan una nueva historia: “la armada siria dispara contra una multitud desarmada”; periodistas turcos demuestran la falsedad de estos hechos. Es igual, la noticia sigue repitiéndose hasta la saciedad; se ignoró la otra:  la imagen de los policías huyendo con los escudos antidisturbios en la mano y socorriendo a civiles abatidos por las balas de los francotiradores. En este año se cuentan por centenares los casos de manipulación que han sido puestos al descubierto. Para justificar la invasión, era necesario crear una imagen deformada de la realidad.
La progresiva presión militar contra las tropas mercenarias, su aislamiento en el interior del país provocó que el 19 de febrero se dieran por acababas las grandes operaciones militares contra los rebeldes: reducidos estos al barrio de Baba Amro en Homs, y al autoproclamado Emirato Islámico Sirio, cuya extensión no superó nunca las 40 ha. Se rompieron las negociaciones y fracasaron los intentos de mediación; tras evacuar a miles de ciudadanos para sustraerlos de los efectos del combate, el ejército leal al gobierno fue desalojando de sus posiciones a los rebeldes. Los intentos de mediación de la Media Luna Roja para evacuar a las familias que habían quedado en tierra de nadie fueron obstaculizados una y otra vez por las fuerzas opositoras, según narran los periodistas de la red Voltaire. La derrota final de los mercenarios en Homs fue acompañada de una explosión de júbilo social en todo el país; las masivas manifestaciones a favor del presidente no pudieron ser ocultadas por la prensa internacional. La huida de algunos grupos de rebeldes hacia la frontera libanesa fue acompañada de la matanza de todos los cristianos en dos poblaciones cercanas al Líbano, según afirmaron fuentes religiosas de toda solvencia. La llamada al asesinato de todos los herejes sirios (alauitas, cristianos, siriacos, ortodoxos, coptos….) realizada por algunos líderes de la oposición como el Jeque Youssef al-Qaradawi (quien en un sermón pronunciado en Qatar y retransmitido por Al-Jazzira instó al asesinato de “1 / 3 de los sirios para que el 2 / 3 restante pueda vivir”) muestran a los objetivos de la oposición. Esto  concuerda exactamente con la información que proporcionaron los delegados de la Liga Árabe (160 investigadores de 13 países) que visitaron el país durante un mes. El documento elaborado daba cuenta de los asesinatos promovidos por la oposición al régimen. El informe como todos sabemos fue tan demoledor contra sus instigadores, Qatar y Arabia Saudita, que no ha sido hecho público.
Esta fase de la guerra ha acabado, al menos de momento, aunque desgraciadamente los grupos que aún perduran en el interior de Siria utilizarán, como lo vienen haciendo, el atentado generalizado contra civiles para mantener la tensión política. El propio departamento de estado de EEUU ha tenido que reconocer que los últimos atentados en Damasco y Alepo, que han causado más de 70 muertos han sido obra de sectores de la oposición ligados a Al-Qaeda.
El frente político
Hay una cosa que nadie puede discutirle al presidente sirio Bashar al-Assad y es el interés de las potencias occidentales por deponerlo. El gobierno sirio ha cometido graves errores: la existencia de personajes incompetentes como el gobernador de Deraa, la corrupción en esferas cercanas al poder, el nepotismo, la paralización de las reformas políticas iniciadas, el deterioro de la situación económica tras la adopción en los últimos años de medidas neoliberales (tal y como criticaba el Partido Comunista Sirio y otras fuerzas políticas de la izquierda presentes en el país)  generaron un malestar social y un fuerte debate interno. La costumbre de los ciudadanos sirios de criticar abiertamente a los políticos corruptos se convirtió en un deporte nacional. Nada de esto justificaría la intervención extranjera, son problemas que el propio pueblo sirio debe resolver. Pero no eran estos los designios de las potencias occidentales; fue el ex-subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Craig Roberts, quien afirmó antes de que se produjera la “primavera libia”: “tenemos que derrocar a Gadafi en Libia y Assad en Siria porque queremos sacar a China y Rusia del Mediterráneo”.
Para Occidente, según afirma el legislador libanés Mohammad Raadel, el apoyo sirio a la causa palestina es determinante: “Estados Unidos presiona a Siria para castigarla por su apoyo a la resistencia palestina y por enfrentar a Israel”.  Incluso uno de los líderes de la oposición más críticos al gobierno Haytham al Manna no ha tenido más remedio que reconocer, en la entrevista al diario Il Manifesto del 1 de enero, que Siria es el país de la integración de las minorías; por algo es el tercer país del mundo que acoge al mayor número de desplazados.
La oposición al gobierno la compone una miríada de organizaciones (unas 17). Algunas de ellas, en la actual tesitura, apoyan al gobierno aunque piden reformas. Otras piden la intervención militar extranjera. Tienen una relativa implantación social puesto que muchas de ellas están ubicadas en el exterior con pocos contactos internos. Han proliferado blogs y páginas en Internet de cientos de organizaciones de más que dudosa solvencia. No hay un líder definido ni mucho menos un interlocutor único. Se crearon Coordinadoras Locales y una Coordinadora Nacional. Algunos correos de Wikileaks apuntan el desvío de importantes fondos hacia estas organizaciones así como la dotación de medios de comunicación de altísima tecnología fuera del alcance del propio ejército sirio. La falta de control y la descoordinación entre unas u otras ha sido también un elemento central  en este proceso puesto que, dependiendo de quién las controlara, se realizaban llamamientos a la intervención militar o la lucha pacífica. Un personaje aparece en escena: Burhan Ghalioun (un oscuro profesor de la Sorbona afincado en París y desconocido hasta ese momento). Coronado por los medios como líder de la oposición, abandona las coordinadoras y funda el CNS (Consejo Nacional Sirio) en Estambul. Tiene el apoyo turco y la financiación de Occidente. El CNS propugna la lucha armada y defiende la intervención occidental en el país. Los pocos militantes activos de esta organización están afincados en EEUU, Reino Unido y Francia especialmente. Derrotada la opción militar y alejada la intervención “humanitaria”, el CNS acabó pidiendo a Israel la invasión de Siria; abortada esta última propuesta, este organismo ha evolucionado buscando la alianza con sectores de la oposición pacífica encarnada en la Coordinadora Nacional para el Cambio Democrático (CNCCD)en una especie de abrazo del oso, donde muy fácilmente el descrédito del CNS, incapaz de controlar a los grupos de terroristas que asesinan civiles por el método del coche-bomba, salpique a la propia Coordinadora. Es paradójico que la cabeza visible del Comité Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático (CNCCD)  Haytham Manna, antiguo militante de la izquierda y hoy exiliado, ha señalado en más de una ocasión que el CNS está apoyado por las monarquías del Golfo, por las fuerzas extranjeras –Francia, Turquía, USA– y, sobre todo, por el emir de Qatar, que se ha opuesto siempre a las posiciones defendidas por el CNCCD. El CNS, añade Manna, está financiado por la cadena Al Jazira, que le presta además cobertura mediática.
A pesar de ello, durante un mesy bajo el paraguas de la Liga Árabe cuya secretaría general corresponde a Qatar, se celebraron negociaciones en El Cairo entre los dos grupos opositores con vistas a la organización del período post-Assad. El 30 de diciembre alcanzaron un acuerdo que rechazaba la intervención extranjera (el campo de batalla ya no les era favorable). Al día siguiente, Bourhan Ghalioun negaba la declaración consensuada y los Hermanos Musulmanes, que controlan el CNS, afirmaban que se oponían a una invasión terrestre pero estaban de acuerdo con la intervención aérea y marítima. La posición de la Coordinación para el Cambio Democrático ha quedado muy maltrecha en la búsqueda de alianzas que le permitieran un mejor posicionamiento político.
El 24 de febrero se promovía en Túnez con el apoyo de los países occidentales y algunas ONGDs la reunión de los “Amigos de Siria”. Financiada por Qatar fue boicoteada por los países que dan apoyo a Siria y por gran parte de la oposición democrática. Hubo importantes manifestaciones en contra de la convocatoria en Túnez organizadas por los partidos de izquierda, sobre todo el Partido Socialista Árabe tunecino al-Taliaa y el partido Acción Democrática. La convocatoria tunecina sirvió para ocultar el proceso de discusión nacional de la nueva constitución siria, cuya  aprobación en referéndum obtuvo  una abrumadora mayoría de síes (el 89.4%) y contó con índices de participación superiores a la votación que puso, por ejemplo, al presidente Obama en el poder. El proceso fue controlado por más de 100 observadores internacionales. La aprobación de la nueva constitución es el paso necesario para convocar elecciones parlamentarias el 7 de mayo del 2012. La actual reunión de los “Amigos de Siria” en Estambul, revela el grado de descomposición de las fuerzas opositoras y muestra de forma descarnada la base social y los intereses geoestratégicos que la sustentan. El enfrentamiento entre las diversas facciones, la falta de proyecto político, las deserciones continuas, no podrán ser detenidas ni con las inversiones multimillonarias prometidas a sus dirigentes.
Es sorprendente como las cancillerías occidentales nos han querido convencer de que apoyar a salafistas o terroristas de Al-Qaeda era defender la democracia de la “Primavera Siria”. Creer que individuos pagados por Arabia Saudita o Qatar iban a instaurar la democracia es rozar el esperpento. Empresarios libaneses y sirios, nada proclives al gobierno por cierto, abominaban de los “rebeldes” cuyos líderes religiosos proclamaban que era preciso levantar el asfalto de las carreteras para adecuarlo al sagrado Corán. Para Occidente carece de importancia que Abdel Hakim Belhaj (número 2 de Al-Qaeda) llame a desencadenar la yihad en Siria. No es extraño que la prensa y los gobiernos occidentales sigan insistiendo en la versión romántica de la supuesta revolución, pero que reputados intelectuales, algunos progresistas, sigan repitiendo esa consigna, es una cuestión que llena de congoja por la vacuidad de los argumentos en una visión donde se confunde los deseos con las realidades, donde se separa la substancia de la forma y donde el conflicto se pretende separar de la realidad geoestratégica que lo envuelve.
Partidos de la izquierda siria como, el Baaz democrático, el Partido de la Izquierda kurda, el Partido comunista Sirio y otros dan su apoyo al gobierno sirio contra la intervención extranjera. Por otra parte la pequeña escisión de esta última formación, el Partido Comunista Sirio (buró político) que a finales del 2010 se estaba planteando el proceso de unidad con la fuerza mayoritaria, gira en estos momentos hacia la búsqueda de reformas políticas de calado. El Secretario General de la ONU, el birmano Ban Ki-Moon, auténtico instigador del aislamiento político de Siria (triste personaje que se desgañita contra Siria y calla  ante las matanzas de Israel) ha tenido que aceptar la mediación del ex secretario general Kofi Annan en la búsqueda de una salida política al conflicto. Las dificultades son enormes y no es la menor que la propia oposición no tenga ni líderes, ni ideario definido más allá de que algunos grupos pretendan instaurar un Emirato Islámico y la destitución del presidente sirio. Las 6 propuestas elaboradas por el enviado de la ONU han sido aceptadas por el gobierno sirio en su totalidad.
En el plano político el gobierno sirio ha realizado importantísimas reformas: desde la proclamación de una amnistía hasta la derogación de las leyes de excepción… Son propuestas de la oposición pacífica en el interior que el gobierno ha recogido. La convocatoria de las elecciones municipales ha sido un hito importante: el 12 de diciembre se eligieron 17588, alcaldes, concejales o gobernadores entre 42889 aspirantes que representaban a 11 partidos políticos, siete que forman el gobierno y otros cuatro de la oposición democrática interna, también se presentaron cientos de candidatos independientes. El siguiente paso fue la celebración de un Referéndum constitucional. La nueva carta magna no reconoce “per se” la autoridad política del partido Baaz,  propone el multipartidismo (una agrupación puede inscribirse como partido si cuenta con unos 50 miembros en siete de las 14 provincias del país, podrá participar en los comicios si supera la cifra de mil afiliados) se preserva la separación de poderes, la protección de los derechos humanos y libertades públicas a través de un tribunal superior de justicia.  Se convocan elecciones legislativas para un nuevo parlamento en 3 meses. Es sin duda un catálogo de reformas muy importante. En paralelo, el gobierno, a pesar de la difícil situación y el bloqueo económico que sufre, ha subido el sueldo a los funcionarios (un 20%), ha bajado el precio de los combustibles y los alimentos de primera necesidad. Los últimos meses se está viviendo un proceso nuevo de  configuración de una  mayoría social, donde la oposición democrática interna en este momento cierra filas con el gobierno frente a la invasión extranjera.
Los corifeos.
La mayor parte de la orquesta de los medios está tocando una misma partitura. Durante un año hemos estado asistiendo a un ejercicio de prestidigitación y ocultamiento de la realidad.  Se ha pretendido primero que la revuelta Siria era consecuencia de las famosas “Primaveras Árabes” cuando la matriz ha sido otra. Se construyó en una segunda fase un imaginario represivo que acusaba al gobierno. En los combates por Homs los medios no han dudado en mentir de la forma más descarada; se ha proyectado la imagen de una Revolución aplastada por la represión, la artillería y la aviación. Para lograr esta mistificación se constituyó un único Centro de prensa del que se nutrían los canales de Al-Jazeera, de Qatar; Al-Arabiya, de Arabia Saudita; France24, de Francia, la BBC del Reino Unido y la estadounidense CNN, todos bajo la coordinación de periodistas israelíes. El ex­corresponsal de la cadena Al Jazeera en Beirut, Ali Hashem ha llegado a afirmar que estas emisoras se han comportado como auténticos partidos políticos contra el gobierno. Como consecuencia del seguimiento del conflicto, la cadena catarí ha sufrido importantes éxodos de sus profesionales más cualificados
La falta de veracidad en los medios está alcanzado niveles delirantes.  La suma de los muertos en los disturbios, a manos del ejército, según los Comités de Coordinación local sobrepasaría sólo en febrero las 15000 personas. Hoy, los propios datos de la oposición y la ONU rebajan la cifra a 9000 fallecidos en todo el año, incluyendo las 2500 muertos  que ha tenido el ejército sirio, demostración de la capacidad de fuego y la preparación militar de la oposición,  y otros tantos del Ejército Libre Sirio. El 31 de octubre de 2011 en Radio Canadá, el teniente general Charles Bouchard,  comandante de la Operación en Libia, revelaba, con absoluto desparpajo, un dato escalofriante: explicó que en Nápoles se había creado un equipo de análisis de la OTAN que se nutría de la información proporcionada por los periodistas sobre el terreno. En algunos casos estos “profesionales” marcaron con balizas laser los blancos que debía destruir la aviación aliada. Es la primera vez que se reconoce que algunos periodistas extranjeros son en realidad agentes de la propia Alianza Atlántica. Thierry Meyssan periodista de la red Voltaire ya denunció que agencias como AP, BBC, CNN y Fox actuaban en el caso libio como agentes de la OTAN. Estas mismas cadenas han vuelto a cubrir la guerra siria. Se han producido hechos inauditos: la CNN ha llegado a transmitir en directo y en tiempo real, avisando a la audiencia con minutos de antelación, la voladura de  un oleoducto cerca de Homs.  El 7 de junio de 2011, el canal público francés France24 transmitía la declaración telefónica de la embajadora siria en París, Lamia Shakkur acusando de represor a su gobierno y presentando su dimisión; unas horas después se comprobó que se había imitado la voz de la embajadora, que ésta no había hecho ningún tipo de declaración y que todo era un engaño. Es igual, los medios siguieron impertérritos. Algunos reporteros españoles no han dudado en declarar en debates radiofónicos que ellos no habían hablado con los sectores afines al gobierno, confesaban que habían entrado clandestinamente en el país y que su visión del conflicto era la del Ejército Libre Sirio. Reconocen implícitamente que su función ha sido la de voceros de una parte en conflicto. Han abandonado la necesaria deontología profesional y el más elemental credo periodístico convirtiéndose en protagonistas de la guerra de uno de los bandos. Ningún análisis, ninguna información relevante, sólo un conjunto de hazañas bélicas, en tono ONG humanitaria, con un esquema lineal de buenos (heroicos que han de comprarse las armas ellos mismos) y malos, infinitivamente perversos (el gobierno). La existencia de mercenarios franceses, turcos  y de EEUU se obvia, las bombas que destrozan a los civiles en Damasco o Alepo, son cosa del gobierno. Cuando los EEUU reconocen que las bombas son de Al-qaeda, se inventa otro titular que tape el fiasco anterior.
Pascual Serrano señala como el diario  El Mundo reutiliza noticias de la guerra de Iraq para demonizar a Siria “Para conseguir que el Congreso estadounidense aprobara el ataque a Iraq, la administración Bush y el gobierno kuwaití contrató a una empresa de relaciones públicas que organizó una gran mentira diciendo que las tropas iraquíes desconectaron las incubadoras de un hospital de Kuwait provocando la muerte de decenas de neonatos. Parece que la idea la quieren utilizar también para Siria”. El 2 de septiembre de 2011 El Mundo sacaba el siguiente titular “Treinta bebés muertos por los cortes de electricidad del régimen sirio en Hama”. El 8 de febrero de 2012 con información de Afp, Dpa y Efe, “al menos 18 bebés en el hospital Al Walid (en el barrio de Bab Amro, habitado en su mayoría por musulmanes suníes), que según los Comités de Coordinación Local (CCL), fallecieron al dejar de funcionar sus incubadoras por el corte del suministro eléctrico”. Todas estas noticias se han dado por ciertas aunque no se ha aportado ninguna prueba.
Algunos videos de YouTube (auténtica arma de guerra contra el gobierno sirio) recogían algunas cifras realmente impresionantes, al comienzo fueron 12,000 los muertos fruto de la represión policial, otro día, comentando el mismo caso ya hablaban de 25,000, finalmente fueron 72,000. En algunos de estos videos se llegó a afirmar que en los incidentes de Latakia la marina siria había asesinado a ¡¡¡15000 personas!!!. Según los recuentos parciales que ha ido proporcionando el Observatorio de los Derechos Humanos en Siria (organismo afincado en Londres y financiado con dinero occidental) la cifra de civiles muertos da una horquilla de  105000 a 150000. La Comisión de la Liga Árabe, sobre el terreno, no pudo dar fe en ningún momento de esas cifras. Hoy, derrotadas las fuerzas mercenarias, la propia oposición y la ONU reconocen la muerte de 9000 personas. La limpieza étnica, que proponen parte de los mercenarios libios que combaten al gobierno alcanzó especial virulencia en los últimos meses. Homs Jürgen Todenhöfer,  congresista del CDU alemán, opositor en sus artículos al gobierno sirio, en el recorrido por el país, relata un hecho atroz “un autobús en el que iban jóvenes alawitas fue detenido en Homs por varias motocicletas”. Los jóvenes fueron ejecutados a unos pocos metros de distancia por los atacantes motorizados. Sólo uno sobrevivió. Dijo que los autores eran rebeldes armados. El ataque era una señal para Assad, también alawita”. Esa misma noche, en los informativos la cadena al-Jazeera se culpaba nuevamente al Al-Assad.
¿Qué opciones disponía el gobierno sirio frente al ataque contra su propia población? ¿Permitiría cualquier gobierno en España que las  acciones terroristas de la banda ETA quedaran impunes?  En el drama sirio nada es obvio. Se nos intenta vender un film barato al estilo hollywoodiense, de buenos (buenísimos) y de malos (malísimos). El bien contra el mal. Hemos de realizar pues un doble esfuerzo intelectual y de objetividad. Nuestra capacidad de discernimiento ha de ir más allá de la niebla de la propaganda, tanto la gubernamental como la opositora. El caso libio ha sido clarificador en este aspecto. Los medios crearon una realidad ficticia y muchos la creyeron de buena fe; algunos además la apoyaron. En el proceso posterior hay quien ha reconocido sus errores: otros por el contrario desarrollan nuevos argumentos cada vez más barrocos y siguen hablando de Revoluciones traicionadas. Hoy, decenas de miles de muertes después, es preciso pararse y reflexionar ¿Dónde está la Primavera Árabe Libia?
El gobierno sirio no es un desecho de virtudes, ha cometido enormes errores pero ¿eso justifica la intervención militar? La alternativa esgrimida por una parte de la oposición, el Emirato Islámico, ¿mejorará la situación de la mujer Siria que goza de los mismos derechos que los hombres? ¿Preservará las conquistas sociales como la sanidad para todos y una escuela pública y gratuita? ¿Preferimos, en nombre de una Revolución, inexistente que no se abran las escuelas como en el caso libio?
Hoy toda la demonización mediática carga contra el gobierno y eso nos habría de poner en guardia. Creer en la espontaneidad de las Revoluciones es realizar hoy un acto de fe. En pocas ocasiones las revoluciones han sido exclusivamente espontáneas, siempre han basculado influidas por los acontecimientos y los actores;  no pocas de esas Revoluciones han supuesto enormes retrocesos sociales. El caso de los “luchadores por la libertad”, como definió Ronald Reagan a la contra, supuso un retroceso histórico para la auténtica Revolución Nicaragüense. La Alemania del Kaiser Guillermo permitió que el tren que trasportaba a Lenin camino de Rusia alcanzara su destino y encendiera aún más la mecha de la Revolución de Octubre. ¿Donde estuvo en ese caso la espontaneidad de las masas?  Pretender que todas las partes intervinientes en el caso sirio tienen igual responsabilidad porque todos tienen sus propios intereses, es negar la evidencia de que unos han apostado por la guerra y otros por las vías políticas.  Pretender que el presidente sirio oculta la represión bajo la máscara del miedo a la intervención extranjera es faltar sencillamente a la verdad. A finales de agosto del 2011el hasta ese momento comandante de la fuerza aérea francesa (chef d ‘ Etat-Major de l’Armée de l ‘ Air) General Jean Rannou, reconocía que el ataque a Siria estaba sobre la mesa de Operaciones del Estado Mayor de la OTAN y que “un ataque de la OTAN para deshabilitar el ejército sirio es técnicamente factible”, Las declaraciones fueron recogidas por una revista británica especializada en temas militares y el canal 10 de la televisión israelí.
Las Revoluciones se miden por sus protagonistas, por sus objetivos y por sus acciones, no por los deseos subjetivos de los observadores. Intentar aislar los procesos históricos de su contexto, es acabar creando una mistificación de la propia realidad para acabar justificando nuestros propios deseos.

Eduardo Luque Guerrero.

 

“…Lejos de nosotros la funesta manía de pensar…”

Carta de profesores universitarios a Fernando VII

En Hama en el 2004 aún era posible observar en los alrededores del Palacio Azem y del hammán Al-Uthmaniyan los agujeros de bala en las paredes, restos de la batalla que durante más de un mes vivió la ciudad en 1982. Los Hermanos Musulmanes intentaron dar un golpe de estado (no una sublevación popular como se repite por los medios) e imponer un Estado Fundamentalista Islámico. Robert Fisk, reconocido periodista inglés por cierto nada proclive al gobierno sirio, narra en la Gran Guerra por la civilización, como los Hermanos Musulmanes degollaron a las familias de los funcionarios gubernamentales y decapitaron a maestros de escuela porque abogaban por una educación secular, igual que hizo el Giap argelino o los talibanes afganos. En ese momento los Hermanos Musulmanes, esperanzados por la posibilidad de una intervención, que no se produjo, por parte de las potencias del golfo, se negaron a ningún tipo de negociación que no fuera la caída del presidente sirio. Murieron unas 10000 personas, incluyendo miles de bajas de los combatientes de uno y otro bando. El barrio antiguo quedó destruido. Nadie clamó contra esa guerra; Assad padre no estaba malquistado con las potencias occidentales.

La guerra en los medios.

En Siria se quiere encender de nuevo la mecha que conduzca a la intervención neocolonial o al enfrentamiento civil. Son los prolegómenos de una guerra silenciosa, planificada bajo el “Aparato de generación de conflictos” auspiciado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la OTAN y sus colaboradores europeos. Asistimos a una manipulación masiva de la realidad. Los medios supuestamente “libres”, repiten al unísono una sola cantinela, una sola argumentación procedente de una única fuente de información: el Observatorio Sirio de Derechos humanos con sede en Londres. Ésta es la institución que se ha arrogado la representación del pueblo sirio; sus miembros son desconocidos, permanecen en el anonimato. De nuevo se plantea la cuestión: ¿Qué seguridades nos ofrecen estas gentes que se ocultan? ¿A qué intereses responden? La información está sesgada por los medios que sólo recogen una o dos fuentes, curiosamente los más interesados en la generación del conflicto en Oriente Medio.

Desde el inicio la desinformación ha sido una cuestión central; sólo cabe recordar el caso de la primera gran “mártir” de la oposición siria: el caso de Zainab al Hosni, asesinada y descuartizada, según la oposición, por la policía siria y aparecida viva posteriormente en la TV[1], los medios españoles como la Vanguardia y el mundo se afanaron en recoger la noticia[2]. Este último diario fue capaz de inventar las manifestaciones “masivas” contra el régimen en febrero del 2011, cuando la misma Al-jazzira recogía que no se  habido producido ninguna movilización. La puesta en práctica de estas acciones informativas pretende crear en la opinión pública interna y externa una imagen cada vez más desenfocada.
Por eso la mentira es dosificada y pretende mantener una imagen de verosimilitud que en una sociedad como la nuestra la promueve la TV; los medios de comunicación rusos señalan que desde el primer día se crean dos centros de producción de videos en Hamburgo y Beirut. Es un proceso planificado desde hace mucho tiempo, donde los patrones de penetración ideológica en la población permiten medir los resultados así como corregir los enfoques. Hay pues un guion definido y estudiado, con mensajes diferenciados en función de estratos sociales; se han creado mensajes específicos para los intelectuales afincados fuera de Siria, otro diferenciado para las fuerzas armadas sirias y sus familiares, otro para la masa de población occidental profundamente desconocedora de la realidad Siria donde se dibuja una caricatura de país fanático, de dictadores corruptos y asesinos. Todo ello con un solo objetivo: hacer creer que existe una oposición civil mayoritaria, masiva y desarmada que aspira profundamente a formas democrático-occidentales. Que detrás de esta oposición no hay intereses espurios, no están los EEUU ni la OTAN ni siquiera los sectores musulmanes más reaccionarios. La realidad es muy otra. Desde el primer momento se han producido acciones militares de bandas armadas. Se ha podido constatar como estas acciones iban dirigidas contra la población civil: disparos de francotiradores contra manifestaciones pro-gubernamentales, disparos de morteros y misiles anti-blindado etc… en un intento de extender el malestar y la sensación de inseguridad. Para crear un estado de opinión proclive a la intervención se hace necesario orquestar una campaña de satanización del presidente sirio empleando también los medios diplomáticos: desde la Liga Árabe (financiada por Arabia Saudita y Qatar especialmente (¡¡vaya ejemplos de países democráticos!!) hasta la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y la intervención destacadísima de organizaciones no gubernamentales, algunas de ellas como Reporteros sin fronteras profundamente desacreditadas[3]. Nos imponen un ejercicio de desmemoria, de nuevo debemos olvidar Iraq en 2003. Pretenden a través de su propaganda que, de nuevo, “abandonemos la funesta manía de pensar”. [4] En paralelo a la campaña mediática, la imposición de medidas económicas draconianas lesiona fundamentalmente a la población civil. Afirma Jihad Yazigi, editor del boletín económico The Syria Report, que “Es estúpido pensar que se castiga al régimen, cuando éste paga el salario de una cuarta parte de la población activa, financia las infraestructuras y subvenciona a los agricultores”. Al corte de fluido en los oleoductos propiedad de empresas occidentales en pleno invierno, se suma al secuestro de ingenieros iraníes y sirios, a manos de la oposición armada, que pretendían subsanar los problemas derivados del desabastecimiento. Todos estos actos pretenden crear el marco político-social que favorezca el descontento interno. La utilización del terrorismo, los ataques contra la población civil[5] por parte de los grupos de mercenarios venidos del exterior, la explosión de coches bomba en Damasco y en Aleppo remiten a las acciones terroristas llevadas a cabo por las fuerzas occidentales en Iraq. Las acciones violentas de la oposición siria se extienden al ámbito religioso: el asesinato de sacerdotes en Hama y los ataques con fuego de mortero al monasterio de Sednaya, lugares de culto cristianos, sólo se explican por la posición clara en contra de la intervención extranjera de la Iglesia Siria. Se pretende avivar el enfrentamiento interreligioso en un país constitucionalmente laico y respetuoso con todas las sensibilidades religiosas[6] . La entrevista concedida por el patriarca ortodoxo sirio Alexis IV al diario conservador ABC es muy clarificadora: se refiere al presidente sirio en términos elogiosos “«No hay un presidente como Assad en todo el mundo árabe». Es curioso como Occidente pretende destruir los dos únicos países laicos de Oriente Medio y en cambio apoye a los sectores islamistas fundamentalistas en una estrategia que, más temprano que tarde,  se volverá contra Occidente. La extrema derecha norteamericana está buscando un auténtico choque de civilizaciones mientras Europa demuestra que no es nadie en el concierto internacional.

Los medios nos enseñan sólo una cara de un poliedro donde las potencias agresoras ocultan sus intenciones y aquello que no les es afín. Claramente se percibe que estamos frente a una campaña de confusión masiva que ha calado en la sociedad occidental. Un somero repaso a la prensa nos permite corroborar estos hechos: el día 30 de enero diversos diarios europeos todos al unísono recogían la misma noticia: las fuerzas rebeldes combatían ya en los alrededores de Damasco, la familia del dictador huía… Los franceses Le Figaro o Liberation  , los belgas De estándar, Die Zeit Tageszeitung; los alemanes como Financial Times Deutschland, suizos como La Tribune de Genève, Neue Zürcher Zeitung, El público portugués, el inglés The Daily Telegraph... Ese mismo día en España,  la edición digital del diario El País hablaba de “Numancia en Damasco”, La Vanguardia titulaba “El Asad lanza sus tropas para salvar Damasco; al menos el articulista afincado en Beirut reconocía que la información provenía de agencia, videos y de “activistas”, no de ninguna fuente directa y contrastable. Un periodista de la BBC, no sabemos quien, hizo correr en paralelo la noticia que las tropas  del Ejército Sirio Libre estaban a media hora del palacio presidencial en el centro de Damasco. Todos estos medios se referían a un único tema: los supuestos combates y el corte de la autopista entre Damasco y el aeropuerto. La verdad es que los enfrentamientos se producían en barrios aislados de Homs a más de 80 km de la capital y el corte de la autopista durante media hora parece ser que fue resultado de un accidente de tráfico (la disciplina viaria en Siria deja mucho que desear aunque las multas implican inmediatamente la retirada del carnet). Este invento, uno más, fue el pretexto para que la prensa obviara un hecho sumamente trascendente y básico para entender el conflicto.

Un informe demoledor: el Informe de la Comisión de la Liga árabe.

 Rusia, China y algunos países emergentes han promovido esfuerzos importantes para encontrar una solución negociada al conflicto. La Liga Árabe, promoviendo la descalificación del gobierno sirio, propuso que una comisión de este organismo realizara un informe neutral de la situación en el país; se desplazaron 160 miembros de más de 13 países durante un mes, con observadores fijos en determinadas localidades y otros móviles. El resultado no puede ser más demoledor para los intereses de las potencias agresoras. El documento señala aspectos sumamente relevantes que echan por tierra gran parte de la argumentación esgrimida por la “oposición democrática” y las potencias coloniales. Se menciona en el informe la existencia de una entidad armada que se enfrenta al ejército y la policía. Se afirma que grupos opositores armados han perpretado acciones de violencia, asesinatos y actos de terrorismo contra la población civil y las fuerzas armadas en la búsqueda de una reacción militar que aumentara el balance de víctimas. Se menciona la muerte del periodista francés Gilles Jacquier por efecto de los disparos de grupos opositores. [7] ¿Estos grupos son los que apoya una parte de la izquierda española?

En otras partes del documento se menciona la disposición del gobierno sirio a colaborar al retirar carros de combate y tropas de las calles así como el cumplimiento de una demanda de la Comisión, la liberación de presos: pocos días después de haberse propuesto la medida el gobierno sirio liberaba a más de 7000 presos al decretar una amnistía general. Por otra parte manifestaba la comisión la falta de rigor de los listados de detenidos entregados por la oposición siria donde se recogían informaciones no contrastadas y personas  que aparecían varias veces repetidas en los listados. Algunos videos que circulan por internet hablan de 70000 encarcelados, la propia oposición en el exterior los cifra en 16.237, la oposición interior en 12.005. Por último y no menos importante era la crítica hacia las informaciones que tergiversaban la realidad cuando se afirmaba que se habían producido ataques en uno u otro lugar y cuando se comprobaba una y otra vez que era mentira y como los medios de comunicación exageraron la naturaleza de los incidentes y el número de personas muertos así como las protestas y las víctimas que en estas se producían. Lo más sorprendente: el documento redactado por los observadores internacionales acredita que el gobierno respetaba el derecho a manifestarse de la oposición. El informe de la comisión, donde recordemos estaban representados trece países, ha sido tan demoledor que no ha sido hecho público. El ridículo de la oposición siria así como sus valedores internacionales ha sido tal que dirigentes de la oposición  como el jeque Al-Aroor[8] (antiguo coronel sirio huido del país  en los años 70  perseguido por la justicia con cargos de violación) ha pedido el asesinato de los miembros de dicha misión. Uno  de los casos más flagrantes de manipulación es el documento del 23 de enero de Amnistia Internacional, donde recogiendo supuestas afirmaciones del Informe en cuestión condenaba al gobierno sirio cuando en realidad el documento decía todo lo contrario; pero eso, para los redactores de la nota de AI, carecía de importancia: la realidad era la que a ellos les convenía[9]. Seguramente es mera casualidad que la actual directora ejecutiva de Amnistía Internacional para EEUU sea Suzanne Nossel, antigua asistente del ex –embajador en la ONU Richard Holbrooke, actual consejero de la señora Clinton.  El extenso currículum de la señora Nossel al servicio del gobierno de los EEUU registra un hecho notable: la campaña de demonización que orquestó en Ginebra contra el gobierno libio pidiendo la “intervención militar humanitaria “en el país africano. Sin duda, mera casualidad.

El descrédito en el que ha caído la monarquía teocrática qatarí que ostenta la presidencia de la Liga Árabe tras haber comprado el puesto a Palestina (todo se compra y se vende) ha sido total aunque no ha trascendido a los medios. El comité ministerial de la Liga Árabe, que debía autorizar la permanencia de la Comisión de investigación un mes más en territorio sirio, estaba formado por 5 países (Egipto, Argelia, Qatar, Sudán y Omán) y votó por la continuidad de la comisión de investigación y por la ampliación del informe (4 votos a favor, 1, el qatarí, en contra); pero Qatar decidió suspender los trabajos de la  comisión y ordenar el regreso de los observadores. Se trataba de ocultar a cualquier precio la publicación del Informe. La contundencia del mismo es de tal calibre que la propia Liga Árabe, que esperaba que el informe le permitiría justificar el ataque a Siria, ha reaccionado ocultandolo y profundizando la presión mediática con supuestas matanzas en Homs y elaborando una resolución que exigía la destitución del gobierno sirio y la retirada del ejército y la policía de las ciudades; es decir: desproteger a la población civil. El veto de Rusia y China, el 4 de febrero ha paralizado esta resolución en la ONU. Este doble veto al igual que el mes de octubre, ha supuesto una gran derrota política para EEUU, Francia y las “democráticas” monarquías de Arabia Saudita y Qatar.

Asistimos a una guerra impuesta que busca una legitimización moral en las “primaveras árabes” pero que no es sino una guerra de agresión que utiliza mercenarios libios, sudaneses, yemeníes… En el mes de noviembre el  diario La Vanguardia (gran valedor de la intervención occidental) recogía la noticia de la existencia de combatientes libios y de otras nacionalidades entre las fuerzas opositoras. A primeros de febrero este mismo diario español anunciaba que aviones de carga de la OTAN estaban trasladando a los  aeropuertos del sur de Turquina centenares de mercenarios. Uno de los dirigentes militares de la oposición es Abdelhakim Belhaj, de quien el mismo Jose Maria Aznar reveló en una entrevista el 9 de diciembre de 2011, que ese personaje era sospechoso de haber perpetrado los atentados de Madrid.

La izquierda en su laberinto.

No hablamos pues de un proceso casual sino diseñado y planificado perfectamente. La utilización de la violencia por parte de los grupos opositores ha sido ocultada celosamente hasta el momento; cuando ya ha sido imposible taparlo se nos ha explicado que se trata de desertores que se llevan  sus armas. En las imágenes emitidas por la propaganda opositora se observan carros de combate sirios destruidos por armas sofisticadas, las páginas web de la inteligencia israelí hace mención continuamente al armamento pesado que posee la oposición. ¡Ese armamento no se obtiene en las tiendas de los perfumistas del Bazar de Damasco, ni en las tiendas de vendedores del afamado jabón de Alepo! Es curioso observar como los medios nos hablan de guerra civil pero unilateralmente atribuyen las  víctimas a la acción del gobierno. Informaciones neutrales, provenientes de periodistas turcos y franceses citados por la Red Voltaire y que tuvieron acceso a las listas de supuestas víctimas, indicaban en  Diciembre que muchos nombres estaban extraídos de la Guía telefónica de Damasco y que aquellas personas estaban vivas. La repetición de las noticias sobre la violencia del gobierno pretende evitar la formación de otra mirada sobre el conflicto. Quién apoye al gobierno se convierte en un pro-dictador en potencia; esta argumentación repetida “ad nauseam” sirve de coartada a una gran parte de la izquierda, desorientada por la crisis económica e incapaz de articular una respuesta global para justificar las intervenciones militares pasadas (Libia) y futuras (Siria e Irán)

La izquierda, sobretodo la francesa pero también la española, ha perdido el hilo de esta realidad. Acuciada por las citas electorales, prefiere asimilar acríticamente la información de los medios antes que aceptar lo que es ya una evidencia: Occidente, incapaz de atacar directamente Siria como hizo con Libia, prefiere crear el escenario de una guerra de baja intensidad disfrazada de guerra civil. Las fuerzas políticas con voluntad de institución prefieren hablar de apoyo a grupos pacíficos (¿Cuáles? ¿Tal vez el de los fundamentalistas que pretenden crear una República Islámica al estilo de Arabia Saudita?) Una gran parte de los intelectuales europeos cayeron en esa trampa mientras la izquierda se balancea en una equidistancia imposible. No han aprendido del caso libio. La apuesta de la izquierda francesa y europea a través del PIE (no todo el Partido de la Izquierda Europea está de acuerdo) ha apoyado acríticamente a la oposición siria. La posición del PCE ha sido más equidistante pero en sordina, recogiendo firmas contra una intervención militar en Siria e Irán

Los grandes sindicatos, el PSOE y los ecologistas de IC-V(EUiA) se posicionaban a favor de la “intervención”. La resolución adoptada por el Parlamento de Catalunya a favor de los rebeldes sirios promovida por IC-V(EUiA) ,marca catalana de IU, provoca una enorme desazón. A la vista de la evolución del conflicto donde la oposición está utilizando el terrorismo del coche bomba contra la población civil, ¿pueden las fuerzas de izquierda y democráticas dar cobertura política a esos hechos? ¿Apoyaría IC-V (EUiA) a los terroristas de ETA si estos volvieran a volar Hipercor? En el caso libio sabemos el resultado: decenas de miles de muertos,  la de

strucción de un país y la ascensión de los sectores más reaccionarios del espectro religioso islamista. Hoy hasta la propia ONU, valedora de la intervención militar, reconoce la existencia de miles de casos de tortura en la población civil, ejecuciones masivas, violación de los derechos humanos…. Hace seis meses que no se abren las escuelas de primaria en libia. Nadie conoce el nombre ni un solo ministro, eso sí, las grandes compañías petrolíferas occidentales han comenzado ha posesionarse de nuevo del petróleo y el gas, anteriormente nacionalizado. Frente a esta realidad la izquierda no ha reconocido ni uno sólo de sus errores, tal vez le puede la soberbia. Una  parte de esta izquierda “bobalicona” aún sigue hablando de la “primavera árabe libia”, otros grupos ven lejanos resabios estalinistas en el apoyo de Rusia y China al gobierno sirio. En cambio, en el país del Orontes, el Partido Comunista Sirio, aunque se mostró crítico con las propuestas liberalizadoras de la economía en los últimos años, cierra filas en torno al presidente frente a la agresión exterior. En general en Europa se observa como la propuesta política de la izquierda se realiza a golpe de informativo, son los medios los que diseñan lo “políticamente correcto”. Estos partidos y sindicatos optan por la posición acrítica que, presuponen, tendrá mayor rentabilidad política. Incluso organizaciones pacifistas que anteriormente dirigieron con extraordinario acierto la respuesta política contra la invasión de Irak han firmado en algún caso confusos manifiestos donde se pedía la intervención humanitaria de los países occidentales y zonas de exclusión aérea. Es un ejemplo más de la confusión en la que vive los sectores progresistas de la izquierda europea.

El cambio de Hegemonía.

Nuevos sujetos políticos están apareciendo en la escena internacional con capacidad de intervenir y definir nuevos espacios de confrontación. Aprendida la lección de Libia ni Rusia ni China pueden permitir que la OTAN intervenga en Siria, como dejaba traslucir la propia resolución en el Consejo de Seguridad. Las relaciones internacionales están dejando de ser unipolares. Rusia, China, los BRIGS son hoy los garantes del derecho internacional. La guerra contra Siria es vista desde el Pentágono como una necesidad desde el 2003. La propia estrategia del presidente Obama, “liderazgo a la sombra”, muestra varios elementos: el primero es el descrédito del gobierno americano en el mundo árabe, por ello no puede aparecer en primera línea de confrontación; el segundo es la creciente dificultad de la superpotencia para mantener diversas guerras en varios frentes y más cuando el adversario tiene capacidad de defensa y no está desarmado como Afganistán o Iraq.

La escalada en el conflicto sirio ha de analizarse en conjunto: el objetivo final es  reconfigurar todo Oriente Medio. La instauración de un gobierno pro-occidental en el país alentaría aún más el peligro de guerra contra Irán, al mismo tiempo que permitiría al régimen israelí vengarse de la derrota en el Líbano en el 2006. La victoria que pretendía Israel en el Líbano le abriría el paso franco para la invasión de Siria y el control del Mediterráneo Oriental incluyendo las reservas de gas y petróleo en la costa palestina, los recursos hídricos del Líbano (no olvidemos que el gran fiasco de los regimientos blindados  israelitas en el 2006 se produce precisamente por el control del rio Litami). La derrota del ejército israelí paralizó esa posibilidad. En la actualidad una mayor escalada en el conflicto sirio conduciría a la III Guerra Mundial en un escenario donde numerosos países y centenares de millones de personas se verían inmersos. El propio George Bush menciona en sus memorias como había considerado ataques contra Irán y Siria[10].

Los planes de invasión del Líbano y Siria han continuado en el tablero de diseño de forma permanente en paralelo a las continuas sanciones que imponían los países occidentales. En el 2008, un mes antes de los bombardeos sobre Gaza, el ejército israelí celebró unos ejercicios militares (los mayores en la historia del país) simulando una guerra en dos frentes que culminaba con la  invasión de Siria. El planteamiento actual es la integración de diversos teatros de guerra (Afganistán, Pakistán, Irak, Palestina, Libia). Siria sería un punto de integración de los escenarios en un marco mayor que pretende el control desde Medio Oriente hasta Asia Central. Para lograr todos estos fines es necesario desestabilizar Siria, por ello no se duda en dar  apoyo militar, político, mediático y económico a los mercenarios y sublevados.[11]

La zona se encuentra en una encrucijada peligrosísima. La pérdida de la hegemonía geoestratégica de los EEUU es contestada por ese gobierno con acciones más y más agresivas que le permitan recuperar el control estratégico mundial o retardar los cambios políticos que necesariamente sucederán. El estado de postración de la economía de la superpotencia, así como el debilitamiento internacional del dólar (no olvidemos que una moneda representa poder político concentrado) se pretende subsanar con el uso de la guerra como medida de imposición de los criterios políticos. En este sentido el apoyo de Rusia y China, países con poderosos  intereses geoestratégicos en la zona, al gobierno sirio está siendo esencial para evitar el aislamiento total del país. La crisis siria es un crisol donde se muestran las debilidades de la superpotencia sólo capaz de intervenir en países o terriblemente pobres y atrasados tecnológicamente como Afganistán o sometidos a terribles embargos durante décadas (Iraq). Ni en un escenario ni en el otro han conseguido sus objetivos. Siria es un país poblado con cierta capacidad de defensa que no ha podido ser destruida previamente y donde la victoria militar no está en absoluto asegurada. La caída del país en la órbita occidental abriría el flanco oeste contra Irán, permitiría el ataque israelí contra Líbano y privaría a Rusia de bases militares estratégicas en el Mediterráneo Oriental. La flota rusa del Mar Negro quedaría encorsetada en el estrecho de los Dardanelos.

Pasear en medio de las martirizadas ruinas de Quneitra al sur del país arrasadas salvajemente en su retirada hacia los Altos del Golán por las tropas israelitas, son  un ejemplo silencioso del destino que se pretende del país del rio Orontes. Desde que la caballería siria cargara, tan heroica como inútilmente, contra las ametralladoras y los tanques franceses en el valle de Maysaloum en 1920 y se desgajara Siria y el actual Líbano este ha sido el destino de estas tierras, siempre sometidas a la voracidad de unos Imperios u otros desde Francia, potencia colonial, hasta Inglaterra o el Imperio Otomano. Pese a ello el país ha sido capaz, a diferencia de Libia, de construir una fuerte identidad nacional que ahora se pretende destruir; esto hace de este país un gran peligro de nuevo para las apetencias de los países neocoloniales.

 

Eduardo Luque Guerrero.

 




[1] http://www.voltairenet.org/A-veces-los-martires-sirios

[2] http://www.lavanguardia.com/internacional/20110923/54220503881/una-adolescente-es-decapitada-mutilada-y-despellejada-en-una-carcel-siria.html

[3] http://www.cronicapopular.es/2012/01/reporteros-sin-fronteras-segundo-periodista-sirio-asesinado-por-cubrir-las-manifestaciones/

[4] Parece ser que un grupo de profesores de la Universidad de Cervera en época de Fernando VII, enviaron una carta de adhesión a los borbones donde se decía: “….”Lejos de nosotros la peligrosa novedad de discurrir, que ha minado por largo tiempo, reventando al fin con los efectos, que nadie puede negar, de viciar costumbres, con total transtorno de  Imperios y religión”.

 

[5] El 30 de diciembre del 2011,  la Televisió Siria mostraba las declaraciones de un detenido Naser Salahiddin Al Tal quién admitió pertenecer a  un grupo armado terrorista. Reconoció haber disparado contra población civil desarmada con el objetivo de acusar al Ejército y las fuerzas de seguridad. Con anterioridad este “libertador” había sido detenido por tráfico de drogas.

[6] http://www.abc.es/20120129/internacional/abcp-cristianos-tenemos-miedo-20120129.html

[7] La red Voltaire por otra parte señaló el hecho de que el periodista cubría una manifestación de apoyo al gobierno que fue atacada con morteros causando la muerte de 9 personas además del periodista. 

[8] Tras su huida de Siria en la década de los 70, creo una secta ultra-fanática en Arabia Saudita y es utilizado como punta de lanza del movimiento opositor sirio.

[9] http://www.amnesty.org/es/region/siria

[10] The Guardian,  08.11.2010

[11] El diario La Vanguardia en su edición del 5 de enero afirmaba que aviones de la Otan trasladaban tropas libias y yemenías al sur de Turquía para pasar posteriormente a territorio sirio.

La “primavera siria” no comienza el 4 de febrero del 2011 sino el 15 de septiembre del 2001  cuando George Bush señala a varios países, entre ellos Siria, como miembros del “eje del mal”. El subsecretario de estado John Bolton anunciaba el 6 de Mayo del año 2002 la puesta en marcha de un plan para intervenir en estos países. El 12 de diciembre de 2003 se vota la Syrian Accountability Act. Según la cual el presidente de EEUU puede atacar Siria sin autorización del Congreso. El embajador en Siria y encargado del desarrollo del plan es Robert S. Ford que fue parte del equipo de Negroponte y tuvo mucho que ver con la destitución del presidente Zelaya en Honduras. Se inicia la campaña de demonización del gobierno sirio. Los medios durante estos años se refieren al gobierno como el “régimen” y califican invariablemente al presidente como “sátrapa” o déspota dictatorial. El plan inicial de intervención prevé, en toda la zona, o  golpes de estado o la acción militar utilizando el argumento de la “intervención humanitaria”.

Los medios crean un nuevo mito: la “primavera siria”. En febrero del 2011, aparece en Facebook una página que bajo el epígrafe The Syrian Revolution 2011 convoca un “día de la cólera” para el viernes 4 de ese mismo mes. Al Jazeera se hace eco de la convocatoria y la amplifica. La propuesta de movilización fue un fracaso. Nadie siguió la convocatoria. El canal catarí frente a este hecho acabó calificando al país de “reino del silencio” (sic). Es curioso que la convocatoria se hiciera en inglés y no en árabe y que de pronto aparecieran en Facebook en un solo día 80000 amigos. El diario “El Mundo” cubrió la noticia del “Día de la ira” inventando la existencia de manifestaciones masivas contra el “régimen“; posteriormente fuentes islamistas recogidas por la CNN afirmaron que el “día de la ira” se pospuso al mes de marzo.

Un gran error político propició el inicio de los desórdenes. Comenzaron en la ciudad de Deraa (frontera jordana) donde unos desconocidos pagaron a algunos adolescentes para que hicieran pintadas contra el gobierno. La policía arrestó a los jóvenes y los trató como criminales. Los intermediarios locales fueron maltratados por el gobernador. Algunas  familias atacaron las comisarías y se produjeron algunos muertos. El presidente Bachar el-Assad intervino imponiendo sanciones a los policías, deteniendo a los culpables y al gobernador. Se abrió una investigación. Algunos ministros viajaron al lugar de los hechos para presentar las excusas y condolencias del gobierno a las familias de las víctimas que fueron públicamente aceptadas. Esta parte fue ocultada por la prensa occidental. A raíz de los incidentes se introdujo cambios políticos de envergadura (más multipartidismo, subida de salarios, amnistía, diálogo con sectores de la sociedad civil, levantamiento del estado de emergencia, cambio del gobierno, disolución de la Corte de Seguridad del Estado, Nueva Constitución….etc.) Todo debía guiar a la normalidad pero aprovechando la tensión existente se produjeron atentados: desde varios lugares elevados en esa misma ciudad grupos de francotiradores enmascarados comenzaron a disparar simultáneamente a la multitud y la policía provocando el caos. Otros individuos atacaron un edificio público donde radican los servicios de inteligencia encargados de la observación del territorio sirio del Golán ocupado por Israel. Hubo muertos por los dos bandos.  En el conflicto sirio, es una constante la existencia de grupos armados desde el comienzo de las manifestaciones.  

La similitud entre el caso libio y sirio es evidente. La feroz manipulación mediática es feroz tal y como denuncian activistas sociales y los principales partidos políticos del país, como los dos partidos comunistas existentes o incluso el KKE griego. El caso libio y el caso sirio responden en este aspecto al mismo patrón. El presidente sirio había ordenado que bajo ningún motivo se utilizaran las armas en las manifestaciones. En mayo, en la ciudad portuaria de Latakia, una manifestación reprimida con porras  fue contestada por una parte de los manifestantes con armas ligeras: mueren 12 policías. Los hechos fueron presentados en Occidente como el bombardeo naval de una población enfrentada al gobierno. El periodista turco Arslan Bulut,  que encabezaba una comisión de medios independientes presentes esos días en Latakia, reconoció en sus artículos que la información era falsa y la denunció como un montaje. Desde ese momento, la agitación sube varios grados, atizada especialmente por la prensa internacional. Mientras, fuentes de la inteligencia rusa confirmaban la existencia de dos centros de producción de material visual para nutrir internet de imágenes falsas montadas en estudio, uno en Hamburgo y el otro en Líbano. Algunos de los videos que han corrido por Internet y vistos en Occidente son de disturbios grabados en el Yemen y distribuidos por los medios como si hubieran sucedido en Damasco. Uno de los casos más groseros es la esperpéntica historia de la bloguera lesbiana, Amina Abdallah, secuestrada y torturada supuestamente por la policía. Gracias a la dirección IP  de su ordenador se pudo comprobar que el verdadero autor del blog de Amina, era un «estudiante» estadounidense de 40 años llamado Tom McMaster participante en el congreso de la oposición siria pro-occidental que reclamó de Turquía una intervención de la OTAN. Su mujer y el diario “The Gardian” confirmaron la noticia; aun así, consiguió en pocas horas que decenas de miles de crédulos internautas occidentales crearan grupos en las redes sociales para defender a este personaje inventado. La manipulación no se ha detenido sino que aumenta progresivamente. El siguiente caso que atizó la revuelta fue presentado por “Amnistía internacional” y “Human Rights Watch” (HRW)[1]: el supuesto asesinato de Zainab Hosni, joven siria “secuestrada, torturada y asesinada”, por la policía fue utilizado por la prensa internacional para crear el “símbolo” de la oposición; a los pocos días la chica  aparecía en la televisión con vida desmintiéndolo todo. “Estoy viva”, anunció ella, “Son los canales internacionales de televisión los que mienten. Me he animado a contarlo para que no me consideren muerta, ya que algún día quiero ser madre”. Había marchado de casa por una disputa familiar. Ni “Amnistía Internacional” ni Human Rights Watch que hicieron el ridículo, ni la gran prensa occidental reconocieron su ¿error intencionado? Bien al contrario: se lanzaron a la búsqueda de “nuevas” muestras de la represión de la “dictadura” de Damasco. Las ONGs continúan impertérritas en su campaña, Amnistía reconoce que la organización no tiene equipos sobre el terreno para poder comprobar sus afirmaciones, pero sin embargo las hace sin aportar ninguna prueba. De la lista de los miles de muertos civiles se conocían muy pocos nombres, periodistas franceses comprobaron que los primeros 40 nombres correspondían a personas vivas.

 La cadena Al-jazzera, cuyo director dimitió en septiembre, ha sido la punta de lanza de la desinformación. Su línea editorial ha cambiado desde que la familia real catarí ha decidido controlarla férreamente. Se descubrió, gracias a los papeles de WikiLeaks, que su director Wadah Khanfar tenía estrechas relaciones con los servicios de inteligencia de los EEUU. La manipulación grosera del caso sirio provocó dimisiones de periodistas importantes en la cadena que se ha alineado con Occidente, sobre todo por la cobertura ofrecida en el caso libio. La secretaria de estado de EEUU Hilary Clinton no ha tenido problemas en alabar la cobertura mediática de la cadena en Libia. El caso más burdo fue la cobertura en las manifestaciones del primero de mayo en Moscú que fueron presentadas por la cadena como manifestaciones anti-gobierno sirio; fueron contratados actores para ser entrevistados declarándose como opositores al “régimen sirio”. Los medios rusos no tardaron en desmontar y denunciar el montaje. En Occidente no se ha mencionado el tema. Es un salto enorme en el proceso de confusión intencionada. El escritor norteamericano Webster Tarpley [2] manifestaba a la televisión rusa “Russia Today” que los civiles sirios han de hacer frente a escuadrones de la muerte, a francotiradores que asesinan a civiles en las manifestaciones con intención de incrementar la violencia en el país. El 4 de noviembre la UE en una acción incalificable de ataque al derecho de expresión, clausuró las agencias privadas de noticias sirias Cham Press, el diario Al-Watan y el canal Addounia. La mayoría son críticos con el gobierno sirio pero  se negaban a tergiversar los hechos tal y como pretendía la UE. El coro de medios occidentales no se han pronunciado frente a este atropello pero siguen  describiendo los acontecimientos recientes en Siria como un “movimiento de protesta pacífica” contra el Gobierno de Bashar Al Assad. El sitio de Internet DEBKAFILE ligado a la inteligencia israelí anunciaba hace tres semanas: “[Las fuerzas sirias] están encontrando ahora una fuerte resistencia: les esperan trampas antitanques y barreras fortificadas dirigidas por manifestantes armados con ametralladoras pesadas.”, ¿Desde cuando son pacíficos manifestantes los que se arman con “ametralladoras pesadas” y “trampas antitanque”?  Las manifestaciones más activas de la oposición se desarrollaron sobre todo en Hama: los manifestantes no exigían más democracia sino un Estado islámico. Paralelamente, en Damasco y docenas de otras ciudades grandes y pequeñas se vivieron las mayores manifestaciones en la historia del país a favor del gobierno: millones de manifestantes marchaban denunciando la agresión militar y respaldando al gobierno. El día 2 de diciembre se hacía público que los sectores políticos-pacíficos del movimiento se habían unido con el “ejército libre de Sira” a cambio de no realizar más acciones militares “ofensivas”. Paralelamente, Mohammad Riad Shakfa[3], líder exiliado de la Hermandad Musulmana de Siria, pidió la “intervención” turca en el país. El sitio de internet www.mondialisation.ca[4] confirma el desplazamiento de 600 mercenarios libios al sur de Turquía así como la constitución de un centro logístico y entrenamiento militar en la zona turca de Iskenderun en la provincia de Hatay al sur de Turquía, cerca de la de la bella ciudad siria de Aleppo. El día 7 de diciembre eran detenidos en la frontera sirio-turca un grupo de mercenarios libios, yemeníes y sirios fuertemente armados provenientes de Turquía. El gobierno de Ankara se vio obligado a declarar que desde su territorio no se atacaba a los vecinos. [5]La lógica nos indicaría que la evaluación del conflicto y sus víctimas debería llevarse desde una comprobación cuidadosa, pero no se ha proporcionado la lista de los supuestos asesinados (3500), 1200 de los cuales son soldados muertos en los ataques. La Red Voltaire informó el 5 de diciembre que fuentes periodísticas francesas afincadas en Siria habían podido constatar que una parte muy considerable de los muertos civiles estaban vivos, sus nombres se habían sacado de la guía telefónica; algunos de ellos han aparecido en la TV siria demostrando así su existencia. Sólo existe una única fuente de información: el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con sede en Londres. Sus responsables son anónimos. ¿Qué valor pueden tener sus afirmaciones si no se confrontan con otras fuentes?

Las similitudes entre el caso Libio y Sirio son muchas y también algunos de sus personajes: el Presidente Sarkozy, acuciado por sus pésimas previsiones electorales para el 2012, necesita un golpe electoral que le permita ganar puntos. La intervención del “pequeño Napoleón” está siendo decisiva. El 6 de septiembre del 2011 se reunía en el Palacio del Elyseo con el Patriarca Manorita de Siria, S. B. Bechara Boutros Rahi[6], principal autoridad de la más importante Iglesia oriental vinculada a Roma. En esa tensa y tormentosa reunión adelantó dos hechos: que la guerra contra Siria estaba decidida y que se impondría en el poder a los “Hermanos Musulmanes”. La “mano que mece la cuna” en política exterior es Alain Juppé, el que fuera condenado por la justicia francesa en enero de 2004 por corrupción y encarcelado 18 meses, este espejo de honestidad fue rescatado del averno político por el Presidente Sarkozy. Los medios occidentales, en un enorme ejercicio de desmemoria, olvidaron su pasado.  El tercer personaje es el Presidente Obama, continúa su política de reconfiguración de Oriente Próximo. Algunos de sus ideólogos como ya sabemos son Zbigniev Brzezinski, y Robert Kagan. Obama ha puesto en marcha el músculo militar enviando dos portaaviones y su flota de escolta a la costa siria. David Cameron, un mediocre político sin ideas, se propone como recolonizador del antiguo imperio británico. El Estado de Israel se apresta a intervenir militarmente cuando vea la ocasión. Dos nuevos actores clave se incorporan, la monarquía absolutista jordana y Turquía (de donde proceden las armas, que nutren a los grupos militares en territorio sirio). Un confuso incidente donde un peregrino turco y el chófer del autobús fue herido por efecto de pedradas[7], fue presentado en Occidente como el asesinato de estas personas a manos del ejército sirio, inmediatamente el Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía Ahmet Davutoglu insinuó que Ankara podría considerar una acción militar contra Siria si  el presidente Al Assad no abandona el Gobierno de forma “inmediata e incondicional”. El presidente turco Erdogán comparó inmediatamente al gobierno sirio con “Hitler y Mussolini”. Los rumores de una intervención militar desde Turquía que permitiera a la OTAN actuar en defensa de uno de sus miembros son alentados por la inteligencia israelí[8]. La financiación, unos 2000 millones de dólares, si hemos de hacer caso a las declaraciones de agentes del Mossad, procederían de las dictaduras teocráticas del Golfo financiadoras a su vez de la “resistencia libia”.

Los medios de propaganda occidental nos marcan los objetivos y los enemigos. La verdad se abre paso con dificultad. ¿Por qué hemos de fiarnos de unos medios de comunicación occidentales que como hemos visto en el caso de Irak, Afganistán, Libia….., han tergiversado la realidad hasta convertirla en una parodia de sí misma? ¿Debemos pasar por alto, que los países propulsores del genocidio iraquí, EEUU, Francia, Inglaterra, Arabia Saudita…. Sean los que guíen y nos  muestren quién es bueno y quien malo…. ¿Precisamente ellos? ¿Es más veraz su palabra que la de los cancilleres rusos o chinos?

 Delegaciones de partidos de la oposición turca han visitado el país, especialmente las ciudades de Aleppo, Damasco y Latakia, encabezadas por Birgul Ayman Guler[9], vicepresidente del Partido Republicano del Pueblo (CHP) han coincidido en señalar que la situación real en Siria dista mucho de ser la imagen proyectado por los medios occidentales. Reconoce la existencia de enfrentamientos en el interior del país pero ella lo achaca a la “actividad de grupos terroristas”. Por otra parte periodistas de nacionalidad turca como Arslan Bulut que encabezaba una delegación de medios periodísticos en la histórica ciudad de las Norias (Hama) criticó  la cobertura mediática que se está haciendo. En un artículo con fecha del 08/25/2011, el periodista dijo que durante su estancia en Hama obtuvo información de fuentes fiables y objetivas, de cómo grupos armados atacaron el centro de la ciudad, bancos, hospitales y comisarias. La intervención de las fuerzas de seguridad, sirvió para la prensa occidental enviara la noticia inventada de que el ejército había bombardeado el centro con artillería pesada, aviación y tanques[10]. Los que hemos paseado por las callejuelas de la ciudad antigua sabemos de su densidad de población: la villa tiene unos 300000 habitantes, precisamente eso hace increíble este aserto, puesto que habría provocado no decenas de fallecidos sino miles. El periodista turco escribe sobre los supuestos bombardeos navales contra el puerto de Lakatia, estuvo presente en los días clave, aseguró que las lanchas armadas sirias patrullaban la costa para evitar la llegada de armas a los grupos terroristas y que no bombardearon en absoluto la ciudad.

La izquierda muda.

El silencio de la izquierda ha sido clamoroso. Unos porque han asumido el pro-atlantismo (PSOE…) otros (ICV-EUiA,ERC) porque pretenden preservar su imagen de políticos “modernos y responsables” . Otras gentes de izquierdas, transmutadas en ultraizquierdistas de oscuro pelaje, claman por “revoluciones” que no lo son y por paraísos socialistas inexistentes. Intelectuales muy importantes de la izquierda que apoyaron la revuelta libia, han callado cuando la guerra ha impuesto su realidad. No han rectificado; callan en el caso siro o nuevamente hacen referencias a “revoluciones que no existen”. Nada ha salido de Europa en el caso libio y menos aún en el caso sirio, nada excepto el apoyo indirecto a los países occidentales. Ni pacifistas, ni izquierdistas. Ni el PIE ni alguno de sus componentes. Los intelectuales y artistas han desaparecido del campo de la crítica. Muchos y muchas apoyan directamente la guerra. A los dirigentes sindicales ni están ni se les espera. No les ha servido de nada el ejemplo Libio, miles, decenas de miles de muertos civiles, un país que cae en manos de fuerzas políticas reaccionarias donde se privatizan los recursos públicos y el terror se expande[11] no merece ni una reflexión sobre lo equivocado de sus planteamientos a la vista de los hechos. No quieren estar con los “pequeños monstruos”, Gadafi o Al-Assad, prefieren el “monstruo grande” y su cabeza militar. ¿Tiene derecho a defenderse un país y un gobierno cercado militar y económicamente por fuerzas extranjeras? Según la izquierda occidental no tiene ningún derecho. Frente al horror de las bombas, la izquierda “moderna” se muestra impasible; para estas gentes sólo son “daños colaterales”. Realmente no han aprendido nada.

Ni por activa ni por pasiva se puede ser cómplice de un crimen. Frente a la OTAN solo podemos exigir su disolución. No puede haber frente al exterminio de los pueblos posiciones neutrales, decir ni OTAN NI Al-Assar, es decir en la práctica OTAN. La no movilización contra la guerra es la que permite también a los criminales extenderla por doquier porque en definitiva y como diría Edmund Burke “Lo único necesario para el triunfo del mal es que los buenos no hagan nada”.

Eduardo Luque.

 

 



[1] Las información con la que cuentan estas organizaciones no está en el interior del país sino que se nutre esencialmente del Observatorio de derechos humanos sobre Siria con sede en Londres. El 6 de octubre ante la avalancha de pruebas  Amnistía reconocía su error no ha pedido perdón a nadie y ha seguido buscando nuevos “mártires”.

[2] Autor de múltiples documentos sobre la realidad internacional y coautor de George Busch, biografía no autorizada donde resalta las relaciones de la familia Busch con el régimen Nazi.

[3] http://noticiasdesiria.blogspot.com/

              [4] http://www.mondialisation.ca

[5] http://prensaislamica.com/?p=15485

[6] http://asambleademajaras.com

[7] Ver foto diario el “mundo” 22.11.2011.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/22/internacional/1321980711.html

[8] Ver http://www.debka.com/

[9] http://prensaislamica.com

[10] Para mayor información ver:

 http://prensaislamica.com/?p=15030

[11] La ONU reconoce la existencia de no menos de 7000 detenidos en Libia la mayoría mujeres y niños en condiciones infrahumana.

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Una rebelión anunciada

La revolución popular egipcia se fraguaba desde 2004 por la represión, la corrupción y la pobreza

OLGA RODRÍGUEZ* Periodista y escritora (10/02/2011 Diario Publico)  Las protestas en Egipto no han surgido por generación espontánea ni como simple reacción a lo ocurrido en Túnez, aunque el éxito de lo acontecido en este país haya podido animar a muchos. La rebelión egipcia llevaba tiempo fraguándose. Tuvo su prólogo en 2004, año en el que surgieron importantes manifestaciones en varias ciudades egipcias y se creó el movimiento Kefaya (Basta), formado fundamentalmente por jóvenes de extracto humilde que se habían organizado a través del “No a la guerra” contra Irak y que ahora reaccionaban contra la represión, la corrupción gubernamental, los bajos sueldos, la pobreza un 40% de la población vive con menos de dos dólares al día, o contra la política exterior egipcia en temas tan espinosos como las buenas relaciones entre El Cairo y Tel Aviv. Uno de los puntos neurálgicos de aquellas protestas fue la mayor fábrica estatal textil del país, Misr Hilados y Tejidos de Mahalla. Allí se sentaron las bases para un sindicalismo reivindicativo y prohibido y allí se organizaron las primeras huelgas del país. En diciembre de 2006, las trabajadoras de Mahalla abandonaron sus máquinas de coser y tomaron varias plantas de la fábrica al grito de: “¿Dónde están los hombres? ¡Aquí estamos las mujeres!”.Las trabajadoras textiles de Mahalla sentaron las bases de la lucha sindicalKarim el Beherey, periodista, obrero y bloguero al que conocí por esas fechas, fue uno de tantos empleados que se unió a aquella huelga, a pesar de que con ello se arriesgaba a penas de cárcel y posibles torturas: el régimen de Mubarak reprime y prohíbe todo tipo de protestas a través del estado de emergencia decretado en 1981 a raíz del asesinato del presidente Anuar el Sadat, artífice de los acuerdos de paz con Israel en 1979. En 2007 estalló una segunda huelga en Mahalla que en seguida fue secundada por obreros de otras fábricas. Ante el temor de un efecto dominó, el Gobierno hizo algunas concesiones, aunque mínimas. Un año después, el precio del pan aumentó un 50%, entre otras razones a causa de la especulación financiera. En las calles se formaron largas colas de personas desesperadas por obtener una ración de pan. Fue ese año cuando tuvo lugar la VI Conferencia de El Cairo, a la que tuve la oportunidad de asistir como periodista. El encuentro, organizado por varios grupos políticos y sociales contrarios a Mubarak, y vigilado muy de cerca por la Policía estatal, reunió a miles de personas de espectros diversos: miembros de Kefaya, sindicatos obreros, socialistas, naseristas, organizaciones pro derechos humanos o contra la tortura y Hermanos Musulmanes. En aquella reunión se calentaron motores para futuras protestas contra el presidente y sus planes de ceder el poder a su hijo Gamal. Surgieron varias de ellas espontáneas en diversos puntos del país y circularon mensajes de móvil o internet que animaban a la gente a participar en la siguiente huelga, prevista para el 6 de abril, la fecha que daría nombre al Movimiento 6 de Abril que ha impulsado las protestas actuales. “¡Quédate en casa o manifiéstate!” fue el lema de aquella convocatoria.El Movimiento 6 de Abril surgió por la represión policial de la huelga de 2008Recuerdo que en aquellos días se levantó un jasmin, una tormenta de arena. En medio de ella, miles de egipcios salieron a la calle para protestar contra la subida de los precios y la represión del régimen. “Mañana empieza la revolución”, cantaban. Los Hermanos Musulmanes no participaron en las movilizaciones. De haberlo hecho, habrían sido aún más multitudinarias, ya que la Hermandad cuenta con un apoyo popular importante. Algunos les reprocharon que se quedaran al margen y les acusaron de no saber compartir ciertas reivindicaciones laborales por pertenecer a las clases medias altas del país. Ese 6 de abril, la Policía abrió fuego contra los manifestantes. Murieron tres personas y 90 resultaron heridas. Cientos de activistas fueron arrestados, entre ellos Karim, que recibió torturas y descargas eléctricas junto a otros dos compañeros de celda. Su reacción fue iniciar una huelga de hambre para denunciar su situación. Organizaciones pro derechos humanos pidieron la libertad de los detenidos. Pasaron 73 días en prisión. En diciembre de 2008, a pesar de que muchos habían sufrido cárcel o torturas, miles de jóvenes volvieron a tomar las calles, esta vez para protestar contra la complicidad del Gobierno egipcio con Israel ante la masacre de Gaza, que comparte frontera con Egipto. Y siguieron escribiendo en blogs, asumiendo el riesgo de ser encarcelados por ello o incluso torturados hasta la muerte por la Policía, como le ocurrió este verano al joven bloguero Jaled Said, convertido en uno de los símbolos de las movilizaciones actuales. Como subtítulo de su blog Karim tiene esta frase: “Los trabajadores luchadores son todo, los actos aislados no son nada”. La revolución de estos días llevaba cocinándose tiempo. Sería por ello imperdonable que la comunidad internacional diera la espalda al pueblo egipcio haciendo caso a los temores de los gobernantes israelíes, que saben que sin un Gobierno egipcio favorable a Tel Aviv tienen más difícil el mantenimiento del aislamiento de Gaza, entre otras cosas. Sería vergonzoso que la condena internacional al régimen de Mubarak (hasta este mes, gran aliado de Occidente) fuera tímida con la excusa del temor al auge del islamismo o con el pretexto de evitar una injerencia que, sin embargo, sí se practica para bombardear y ocupar países ilegalmente. 

Dominio públicoOpinión a fondo10 febrero 2011 Diario Publico

 

Lucha de clases bajo otro nombre             

 VICENÇ NAVARRO Estamos viviendo la avalancha conservadora-neoliberal liderada por la canciller Angela Merkel, que propone realizar reformas en la eurozona encaminadas a mejorar la competitividad de los países que la componen a base de reducir los salarios y los derechos laborales. En tal postura se presupone que la competitividad depende en gran medida de los salarios, de manera que su variación a la baja producirá un aumento al alza de la competitividad, al permitir una bajada de precios, lo que hará que los productos sean más baratos y con ello aumentará su competitividad. Como apoyo a su teoría, Merkel hace referencia a Alemania, cuya elevada competitividad se basa, según la canciller, en la “moderación salarial”, la palabra utilizada en el discurso neoliberal para definir un proceso en el que los salarios están estancados o disminuyen mientras que la productividad aumenta.El problema de tal teoría es que los datos no apoyan tales tesis. Como muy bien ha documentado Ronald Janssen en su artículo European Economic Governance: The Next Big Hold Up On Wages, en la revista Social Europe Journal (02-03-2001), la famosa competitividad alemana tiene muy poco que ver con el nivel de los salarios, con su moderación o con los precios de los productos que Alemania exporta. El éxito de las exportaciones alemanas no se basa en sus precios, tal como ha documentado la propia Comisión Europea. Esta, en un informe de 2010, concluyó que el crecimiento de las exportaciones alemanas durante el periodo 1999-2008 (un crecimiento anual del 7,3%) se debió primordialmente al crecimiento de los mercados importadores. Sólo un 0,3% se debía al cambio de precios de los productos exportados. El milagro exportador alemán se debe, principalmente, al enorme crecimiento de las importaciones de productos alemanes por parte sobre todo de las economías emergentes. Tales productos son manufacturas, equipamientos de tecnologías Telecom, infraestructura de transportes y otros. El éxito de las exportaciones se debe, por lo tanto, al know how y muy poco a los precios de los productos. Estudios econométricos realizados en Alemania han mostrado que una reducción del 10% en su precio sólo aumentaría las exportaciones un 4%.De estos y otros datos se deduce que la moderación salarial que ha tenido lugar durante este periodo en Alemania no era para reducir los precios (que no se redujeron), sino para aumentar los beneficios empresariales, que alcanzaron niveles sin precedentes. El porcentaje de beneficios del sector empresarial en los sectores manufactureros y otros sectores exportadores aumentaron, de un 36% del valor añadido bruto en 2004, al 41% en 2008. Mientras, los salarios permanecieron constantes.Y ahí está la razón del discurso conservador-neoliberal. El objetivo no es la defensa de la economía o de la competitividad, sino de los intereses de las grandes empresas (incluyendo también, por cierto, a los bancos) a costa de los intereses de los trabajadores. Es lo que antes se llamaba lucha de clases, lo cual ahora se enmascara bajo el discurso de la competitividad. Y este es el modelo que la canciller Merkel y su partido (perteneciente a la misma familia política que el Partido Popular en España) desean implantar en la UE. Estos intereses empresariales y financieros son los que ahora están promoviendo con el mismo discurso en España, presionando para que exista un descenso de los salarios. Desean que los salarios bajen para que aumenten sus beneficios, argumentando que la reducción de los salarios hará mejorar las exportaciones y con ello la economía. Pero las exportaciones en España han continuado creciendo, tal como han ido creciendo también la productividad y los salarios, en porcentajes, por cierto, muy similares a Alemania, como bien ha documentado Mark Weisbrot en su artículo Spain’s Trouble are Tied to Eurozone Policies, en The Guardian
(29-01-2001). En realidad, como en Alemania, la variabilidad en los precios no es determinante del tamaño de las exportaciones españolas. También, como en Alemania, la demanda de los países importadores es la clave. Reducir los salarios en España a fin de afectar a la competitividad requerirá un recorte salarial muy sustancial para que ello se note. Y este recorte afectará muy negativamente a la demanda interna.
Y ahí está el meollo de la cuestión en España y en la UE. Sus exportaciones no dependen tanto del precio de sus productos, sino de la demanda de estos, lo cual depende, a su vez, del crecimiento de los mercados domésticos e importadores, que son en su mayoría los países de la eurozona. Las exportaciones españolas se basan en productos de tecnología alta y media (productos manufacturados), como en Alemania, y productos agrícolas, pesca y artesanía de baja y media tecnología, cuyas exportaciones y consumo dependen más de su calidad que de su precio. El mejor determinante de las exportaciones españolas es el crecimiento de la capacidad adquisitiva de los países importadores, tales como Alemania (que depende del nivel de sus salarios). De ahí que la reducción salarial tanto en Alemania como en España (y en otros países de la eurozona) va precisamente en contra del aumento del comercio, pues deprime la demanda tanto doméstica como exterior, retrasando notablemente la capacidad de recuperación de las economías europeas.Lo que está ocurriendo en la eurozona es que los intereses financieros y de las grandes empresas están utilizando la crisis, que ellos mismos crearon, para conseguir lo que siempre desearon: la reducción e incluso eliminación de los derechos sociales, laborales e incluso políticos de las clases populares en general y de la clase trabajadora en especial. Y esto es de lo que debe informarse a la población.Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra y excatedrático de Economía de la Universitat de Barcelona.

… Y los controladores entraron al trapo

                                                                        Coronel Martínez Inglés

 

 

         Amigo lector: ¿Quiere que le cuente, en lenguaje sencillo y fácilmente comprensible, todo lo acontecido (y el porqué) este pasado fin de semana en este país, en relación con el inesperado abandono de sus puestos de trabajo por parte de los controladores, el consiguiente cierre de la totalidad del espacio aéreo nacional, el monumental lío aeroportuario subsiguiente (con centenares de miles de pasajeros perjudicados) y la sorprendente, autoritaria e inédita reacción del Gobierno decretando el estado de alarma? Sí, pues vamos con ello:

         El Ejecutivo español, reunido el viernes día 3 de diciembre en Consejo de ministros presidido por el presidente Zapatero (que a última hora renuncia a asistir a la Cumbre iberoamericana ante la crisis programada que se avecina en el campo del transporte aéreo y no porque España en cuestión de horas, según filtran interesadamente desde La Moncloa, deba hacer frente a una debacle económica inminente) da luz verde a un decreto, dado a conocer a las 14,30 de ese mismo día a los medios de comunicación, a sabiendas de que va a resultar un verdadero “casus belli”  para los controladores aéreos españoles ya que les supone un aumento sustancial de  sus horas de trabajo y una paralela disminución de sus sueldos. El citado decreto ha sido elaborado total y expresamente con “animus provocandi” pues los servicios secretos y la propia AENA llevan ya semanas informando al Gobierno de movimientos extraños en el colectivo de controladores, con la punta del iceberg en Galicia, que podrían salir a la superficie en toda su gravedad a lo largo de las próximas fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes.

         Esta buscada provocación ha obedecido, sin ninguna duda, a una decisión tomada por Rubalcaba (como factotum y punta de lanza del núcleo duro del Gobierno) para, vista la posibilidad real de que el USCA (Unión Sindical de Controladores Aéreos) aproveche las emblemáticas jornadas antes citadas para plantear un nuevo y peligrosísimo órdago al Ejecutivo,  adelantarse a él lanzándole un fulminante ataque preventivo que lo desmantele por completo, que lo derrote en toda la línea, pero eligiendo ellos (el Gobierno y no los controladores) el momento y el lugar de la confrontación; consiguiendo, además de la humillación y claudicación ya de por vida de tan peligroso enemigo, que la sociedad española en general, ante las incomodidades y vejaciones sufridas estos últimos años por los usuarios del transporte aéreo, se ponga sin fisuras del lado del Gobierno y aplauda su actuación, por autoritaria y desmesurada que haya podido ser en este caso concreto.

         Pues sí, amigos, la brillante operación preventiva contra los controladores aéreos españoles (que nadie puede negar a estas alturas que efectivamente conforman un colectivo elitista, privilegiado y con unos sueldos escandalosos, de todo lo cual, no obstante, cabría pedir explicaciones a los Gobiernos que lo han consentido y propiciado a lo largo de los últimos años) planificada y ejecutada, salvando todas las distancias, al estilo Bush (esto es, creando artificialmente un falso escenario de peligro que, en realidad, no existía), ha resultado finalmente, conforme estaba previsto, totalmente exitosa, feliz, redonda… para el Gobierno dirigido para la ocasión por el caudillo/valido Rubalcaba. Por lo menos hasta el momento.

Los controladores de tránsito aéreo, pillados por sorpresa, con las defensas bajas porque la realidad pura y dura es que ellos no tenían prevista ninguna huelga (ni legal ni ilegal) para este “puente” de marras, entraron al trapo que les puso el Ejecutivo Zapatero ante sus ojos y percibiéndolo como un nuevo y grave ataque del Gobierno después de casi un año de tira y afloja con el inefable ministro de Fomento, señor Blanco, cansados de una lucha en la que ellos, a pesar de sus indudables bazas profesionales, tienen siempre todas las de perder porque están condenados a interpretar el papel de “malos” de la película, reaccionaron, como todos sabemos, de una forma visceral, inconveniente, nada meditada, perjudicial para sus intereses personales y de grupo, abandonando en comandita (repito, como había previsto el Gobierno) sus puestos de trabajo.

Sí, sí he escrito abandono previsto, y no quito ni una letra de la puñetera palabrita, pues efectivamente el poderoso Rubalcaba, además de dejar en tierra a ZP y condenar a un ridículo mayúsculo en tierras argentinas al rey Juan Carlos, se había cuidado muy mucho de poner en “alerta operativa” a todas las instituciones del Estado de las que tendría que echar mano: ministerio de Defensa, del Interior, Fiscalía General del Estado, Abogacía General del Estado… etc, etc. Y  en cuanto tuvo noticia de que los enrabietados controladores empezaban a huir, como almas que llevan el diablo, de sus sagradas torres de babel,  dio orden a AENA de cerrar a cal y canto la totalidad del espacio aéreo español; provocando con esta inusual y grave medida el mayor caos aeroportuario de la reciente historia de España y dejando en la indigencia más absoluta a cientos de miles de pasajeros españoles y foráneos.

         Conseguido, pues, en esta primera fase que pudiéramos llamar de provocación manifiesta, el futuro escenario del desastre, el campo de batalla idóneo para la ejecución definitiva de su maquiavélico plan, el ubicuo Rubalcaba pasaría de inmediato a la segunda fase del mismo. Con varios frentes a activar: a) amenazas directas a los controladores; b) demonización mediática de los mismos a cargo del poderoso aparato de Información del Estado; c) militarización de las torres de control (¡qué curioso! los decretos, las órdenes para poner en marcha tan compleja operación aparecerían de inmediato, perfectamente estudiados y redactados de antemano sabe Dios por qué angelical mano previsora, cuando el gran jefe Rubalcaba diera su particular instrucción al respecto; hasta los oficiales del Ejército que iban a hacerse cargo de las torres de control, con lo que le cuesta mover el culo al monstruo castrense español, se presentarían en pocos minutos perfectamente uniformados y con las órdenes de lo que tenían que hacer  firmadas por su mando correspondiente); d) creación de gabinetes de crisis en los ministerios afectados y a nivel de Gobierno; e) y, por último, amigos, el arma secreta, el arma atómica, el arma letal, la poderosísima arma de destrucción masiva tras cuya demoledora explosión  todos estos  pobres/ricos profesionales del aire que un día se permitieron desafiar al Gobierno, deberían aparecer muertos (acojonados, más bien) en su lugar de trabajo; aunque, eso sí, vestidos con el honroso uniforme del invicto Ejército español: ya sabe el lector, me estoy refiriendo al ya famosísimo estado de alarma, patente de corso constitucional que hasta la fecha ningún Gobierno democrático en la reciente historia de España se había atrevido a usar, y menos contra un grupo de  ciudadanos en concreto.

         ¡Magistral! ¡Chapeau! ¡Divino! señor Rubalcaba, se ha cargado usted de un solo golpe de mano institucional a un enemigo muy poderoso, a un lobby que presionaba al Gobierno periódicamente y al que acabó algunas veces poniéndolo contra las cuerdas, a un colectivo profesional al que usted, además de su compañero Blanco, se la tenían guardada. Y  además lo ha hecho ¡toma ya! utilizando el Ejército, casi nada, ni Franco lo hubiera hecho mejor. Ahora, en estos momentos, terminada la batalla, ya sólo le queda, como hizo en su día el dictador ferrolano que acabo de nombrar, publicar su particular “parte de la victoria”. Si le parece, le ayudo un poquito porque soy consciente de que usted, por lo menos hasta ahora, sabía muy poco de soldados y de guerras. Bueno, pues la cosa podría ir así, poco más o menos:

“Cautivo (en las torres de control) y desarmado (y vigilado por los militares) el ejército USCA, han conseguido las tropas nacionales (el Estado español, o sea YO) detener, humillar y poner a trabajar como esclavos a todos sus efectivos con arreglo a los cánones marcados por el Código de Justicia Militar. La guerra (o sea la de Blanco y la mía) ha terminado (por ahora)”. La Moncloa (Madrid) a 5 de diciembre de 2010. III Año Desastroso de la II Legislatura de ZP. Firmado: El gran Valido “R”.

         Sí, sí, señor Rubalcaba, todos los españoles estamos de acuerdo en estos momentos: usted, con su golpe de mano magistral, ha ganado esta batalla. Pero no se confíe demasiado que la gloria en este mundo, y más la proveniente del campo de batalla, es sumamente efímera. No transiten más, ni usted ni el Gobierno al que pertenece, por el peligroso camino castrense emprendido en esta ocasión para conseguir unos fines que podían haber logrado, con la negociación por supuesto, hace meses. Y sin molestar y poner en un brete a millones de ciudadanos. Déjense de estados de alarma y manden cuanto antes a los militares a sus cuarteles, que los carga el diablo. Y como usted, vuelvo a decirle, no tiene por qué saber de estas cosas de cuarteles, armas, guerras y soldados, me permito llamar su poderosa atención sobre algo muy importante, sobre la escasísima distancia que puede llegar a existir entre dos hechos, preocupante uno y desastroso el otro, relacionados ambos con el Ejército: el hecho de que unos pocos militares asusten con sus pistolas (aunque no salgan de sus fundas) a pacíficos ciudadanos que se niegan a acudir a su trabajo; y el mucho más grave, desde luego, de que un gran montón de militares, armados esta vez no con pistolas sino con carros de combate de cincuenta toneladas, traten de asustarle a usted, a su Gobierno, y a millones de ciudadanos que aman la paz, la libertad y la democracia.

         Así que déjense de juegos de guerra, usted y su Gobierno, señor Rubalcaba y devuélvale la libertad (psicológica, mental) a su jefe ZP, que parece ser está por sus huesos y le deja hacer cosas como ésta en la que está metido en estos momentos. Usted, señor vicepresidente del Gobierno (y ministro del Interior, y portavoz del Gobierno, y cerebro maléfico de un Ejecutivo acosado, herido, desacreditado, ofuscado, arruinado, hundido electoralmente…) se cree muy listo, y no lo es, aunque a veces se pase de serlo. Y se cree muy poderoso, y sí lo es, lo que debe preocuparnos sobremanera a millones de ciudadanos españoles. Recomponga cuanto antes la situación como debe hacerse en un Estado democrático y de derecho, esto es negociando los conflictos laborales, por enmarañados que estén, en los canales que correspondan, y déjenos a los españoles en paz, que el horno no está para bollos y bastante hacemos con sobrevivir a la crisis y a la ineptitud de los políticos que nos gobiernan, usted entre ellos.

 

 

                                   Fdo: Amadeo Martínez Inglés

                                          Coronel. Escritor. Historiador.